Mentir

Una vez escuchamos decir a Iñaki Gabilondo – a quien adoramos por su capacidad de expresar sentimientos con las palabras y a quien criticamos por su innecesaria y dañina parcialidad – que la utilización de la mentira se había extendido hasta el punto de no amar a la verdad.

Nos es tan fácil decir una mentira para tener razón (mentir es una de las treinta ocho manera de tener razón que nos expone Schopenhauer en su libro “El arte de tener razón”) que para qué utilizar la verdad. La mentira está tan extendida que si nos pillan mintiendo tampoco se nos cae la cara al suelo fruto de la vergüenza.

La mentira se incorpora en el ADN de la sociedad desde que los niños y jóvenes ven a sus padres mentir: sobre su edad a la hora de pagar en el Parque de Atracciones para ahorrarse unos euros, sobre una excusa para no hablar con el familiar que llama por teléfono, la mentira al profesor excusando al hijo por no haber hecho los deberes..

Será mucho más fácil encontrar a un padre o madre orgulloso con las consecuencias positivas del engaño, de la mentira, que deleitarse por haber sido afrontar la realidad con una verdad.

La mentira del político a la hora de sus promesas electorales. Mentir para ganar es como utilizar la sustancia más dopante y sentirse satisfecho una vez concluida la carrera porque hemos salido victoriosos. ¿Tiene eso algún sentido común?

Aznar dijo que era capaz de hacer 3.000 abdominales, cuando hacía 600 (que ya está bien) y Ryan – el candidato republicano – dice haber confundido su registro en una maratón “porque se celebró hace muchos años”. Si uno es corredor – aunque sea aficionado – uno sabe que esa mentira es tan infantil como deliberada. A nadie se nos olvida nuestros buenos registros aunque hayan sido en nuestra más tierna infancia.

Los del Partido del Sentido Común agradeceremos la verdad del sincero, del amigo y del adversario. Hemos mentido – sí, lo hemos hecho. Decir lo contrario sería una mentira – pero hemos aprendido a amar la verdad y procuramos extender ese romance allá donde podamos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Si tienes hijos, te sugerimos comprar el libro “Gestionando adolescentes”. Puedes ver la información del libro y un vídeo del autor aquí

Puedes ver la noticia de la mentira del candidato Ryan aquí

Share
Categoría: General

Muy mal

Hay cosas que son discutibles, argumentos que a uno le pueden parecer que son irrebatibles pero aparece alguien y los discute, argumenta de forma coherente, con sentido común.

Habrá quien piense que hay que proteger a los ricos para que dejen sus riquezas en España, obtenidas como hayan sido obtenidas (eso da igual) y que la única vía para conseguir cuadrar las cuentas es que paguen, paguemos más los que menos tenemos y se profundice la brecha entre ricos y pobres. Habrá quien lo argumente y pudiendo compartirlo o no, entendamos su posición aunque pensemos que es triste que haya quien piense así.

Habrá quien piense que en el derecho a la vida se pueden conculcar la libertad de mujer a elegir si dar a luz o no a un niño.

Habrá quien incluso puede llegar a pensar que los políticos tienen que tener una serie de privilegios. Esto ya es más difícil de defender y nos hace percibir la calaña de gente que quieren llamarse políticos y actúan como ladrones.

Rajoy, los del Partido del Sentido Común jamás te votaremos. No lo hicimos en esta y tampoco en las siguientes elecciones. Que conste que tampoco votamos a los de Z.

Y no te votaremos jamás, por hacer el mal a sabiendas. Por decir una cosa y hacer otra, por ser malo y no importarte hacer el mal. No, no se trata del IVA, no se trata de la educación ni la sanidad. Se trata de insultar nuestra inteligencia quitando a periodistas que han hecho un trabajo objetivamente interesante – así lo acreditan sus datos – y poniendo a otros que objetivamente tienen como principal crédito pensar lo mismo que tú.

Eso está mal, es feo, es fascista, es asqueroso. Y sabemos por qué lo haces. Porque piensas que olvidaremos – nosotros no, seguramente otros muchos, sí – que has hecho esta maniobra de dictador. Y una vez que hayamos olvidado, lo importante es que cuando vayamos a votar – dentro de tres años – tengas en tu mano a periodistas (¿?) que digan lo que tú quieres que digas. Y eso es manipular opinión, que traducido a votos significa que puedas convencernos – a nosotros no – de lo bien que lo has hecho y lo gamberros que son todos los demás.

Vaya mierda de Presidente de Gobierno, vaya mierda de periodistas, vaya asco. Se revuelven todas las tripas, se destruye el bien, se insulta al sentido común.

Todavía habrá quien diga que eso es una práctica habitual y se quede tan tranquilo. Que lo hacen todos. No todos lo han hecho y eso es la justificación de los cobardes y de los pobres.

Sabemos que hay ministros de tu gobierno que no se van por la mal llamada responsabilidad, pero a los que esta actuación les parece tan deplorable, tan lamentable como a nosotros.

¡R, vete, por favor! ¡Déjanos en paz!

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Muchos hijos de Fabra

Artículo 1.

1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

Este es el artículo primero de nuestra Constitución. Desde el Partido del Sentido Común suponemos que es de esos artículos que los que trabajan como políticos no olvidan, no en vano es fácil de leer, lo que dice tiene mucho sentido común – no parece discutible – y además es el primero.

Social. España se constituye como un Estado social. ¿Qué significa eso? Unos cuantos hemos entendido que la Ley más importante nos asegura que los poderes públicos deben asegurarse que mantengamos en pie nuestra sociedad, un modelo de convivencia que permita que todos tengamos unos derechos básicos y cumplamos una serie de deberes.

Hay que ser hija de Fabra para decir lo que esta supuesta política dijo en el Congreso de los Diputados. En nuestro Partido del Sentido Común, la hija de Fabra jamás podría haber entrado y si se nos hubiera colado, ahora mismo estaría en su casa viendo la TDT – el Astrocanal – para el resto de sus días.

Pero esta hija de Fabra manifestó lo que la realidad constata : “que se jodan” no lo dice casi nadie, pero la mayoría actúa como si la desgracia de cada vez más gente no fuera con ellos. Los hombres de Rajoy dicen que son tan valientes como los de Harrelson pero no son capaces de dirigirse a los que más tienen, legislar para que ellos – ricos individuos y ricos empresas – contribuyan para redistribuir la riqueza inteligentemente al tiempo que adelgaza de verdad la administración del Estado.

Ayer estuvimos en un café de los caros (cafetín Croché en San Lorenzo del Escorial) y el camarero decía ironizando “¡vaya crisis!”. El cafetín estaba lleno y según nos contó la tarde había sido increíble. El poco tiempo que estuvimos también se produjo record de personas pidiendo.

Los hombres de Rajoy se olvidan de cumplir el artículo 1 de la Constitución, son anticonstitucionales. Deben saber que la solución española, mundial está en la redistribución de la riquezas, de las oportunidades. Con sus decisiones los ricos serán más ricos, pobrecillos. Los pobres serán más pobres y otros muchos vamos camino de serlo. Eso sí, con dignidad y sentido común.

Miramos a un lado y nos encontramos con R(ajoy) y miramos al otro y nos encontramos a R(ubalcaba). Y por primera vez nos acojonamos. No porque nos saquen del euro, porque nos vayan a intervenir. Si no porque tanto poder junto con tan poca personalidad y sabiduría no puede ser nada bueno para nadie. O mejor dicho, para casi nadie.

Un cobarde es incapaz de mostrar amor; hacerlo está reservado para los valientes. Mahatma Gandhi.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Por si acaso aún no lo sabes.., hemos escrito un libro “Gestionando Adolescentes” que ahora publica su segunda edición. Aquí tienes más información, puedes comprarlo e incluso un vídeo del autor. http://tienda.wke.es/epages/Wke.sf/es_es/?ObjectPath=/Shops/Wke/Products/X2012811

Share
Categoría: General

Adolescente Dívar

Tuvimos que -recientemente- gestionar un conflicto con unas adolescentes. Las adolescentes mintieron al respecto de la hora a la que se habían comprometido acostarse.

Las adolescentes fueron reprendidas y castigadas por el Partido del Sentido Común. Una de las adolescentes pidió explicar lo que había ocurrido. De su boca salieron, entonces, una serie de argumentos concatenados que tenían algo en común: eran mentira. El objetivo de la adolescente era cambiar la opinión del Partido del Sentido Común y tratar de conseguir un cambio en el castigo.

Otros argumentos utilizados por estas adolescentes de 13 y 14 años, combinaban voluntarismo y una actuación teatral memorable que no pudo, en cambio, modificar la decisión del Partido del Sentido Común, no en vano acabamos de escribir un libro titulado “Gestionando Adolescentes” (véase más info del libro en este link. Incluso puedes comprarlo ;) (http://tienda.wkeducacion.es/epages/wkeducacion.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/wkeducacion/Products/X2012811)

La misma estrategia que utiliza Carlos Dívar. Dívar, el adolescente.

Dívar, tan mayor, tan fanático, tan devoto, tan de todo, tan adolescente.

El adolescente torpe, enrocado en su posición a sabiendas de su mentira …… “no dimito porque caso de hacerlo sería dar a entender que soy culpable”.

Dívar, el adolescente. El adolescente que utiliza el lenguaje de forma torticera “no tengo conciencia de haber realizado nada malo” y que mientras habla llora de forma afectada, con la respiración entrecortada “me siento víctima de una campaña”.

Dívar y sus amigos, los adolescentes. Los que se cubren unos a otros a sabiendas del mal hecho. Esa es su forma de expresar que son un clan que se enfrenta al resto. Ese resto del mundo que está equivocado mientras los adolescentes exhiben con orgullo sus razones. El amiguete de Dívar, Fernando de Rosa dice que a su colega “se la hecho un daño irreparable”.

Es difícil que el adolescente pida perdón, que de su brazo a torcer, que ofrezca un compromiso claro y lo cumpla. Por eso hay que gestionarles.

Con Dívar, el adolescente, lo llevamos claro. Habrá que mandarle al internado. Mano dura. Mucha disciplina. Y si hace falta un cachete a tiempo.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.S. “Acaso no sabéis distinguir entre la hipocresía y la devoción? ¿Queréis tratarlas a ambas con igual lenguaje y honrar lo mismo a la máscara que al rostro, confundir la apariencia con la realidad, considerar al fantasma igual que a la persona y a la moneda falsa como a la buena? (de El Tartufo de Molière. Gracias a José Luis, gran amigo del Partido del Sentido Común)

Share
Categoría: General

La lista diaria

Llevamos algunos días sin escribir en este espacio del Partido del Sentido Común.

No, no es por falta de ideas. Es quizás por lo contrario, por sobreabundancia de ellas y por falta de tiempo.

¿Muchas ideas? Los que ostentan el poder han enfermado tanto que sería fácil hacer una lista diaria de hechos que contravienen el menos común de los sentidos.

La casta. Los políticos se han convertido en una casta al margen de la sociedad. Suponemos que la historia narrará estas décadas como “un período en el que aparentemente los políticos estaban para servir a los ciudadanos pero su codicia, su cobardía, sus enfrentamientos, su ignorancia hicieron que fueran los políticos los que se sirvieran y abusaran de los ciudadanos creando una casta no muy numerosa pero con un inmenso poder tanto político como económico. Es el llamado período de los ladrones”.

El otro día conocimos a una Directora General de la Comunidad de Madrid. Aparentemente inteligente, educada, guapa.. Nos despidió a la orilla de su coche oficial, grande, limpio y con un chófer. Imagínate a esta señora cuando le pusieran el coche oficial: se lo contaría – lógicamente- a amigos, familiares, compañeros. El coche oficial no lo necesita para nada. Podría ir perfectamente en taxi a todos sitios, pero suponemos que dejar el coche sería un disgusto para ella. Su chófer pasará aburrido la mayoría de las horas, su jefa recibe en su despacho más que desplazarse a otros.

Rajoy, esto es lo que hay que recortar. No temas, algún chófer puede hacer otras cosas útiles para la sociedad. Puede ir a un cole y ayudar. En el cole el chófer vendría de lujo para cantidad de tareas. Puede ir a un hospital y ayudar. Seguro que el chófer sabe levantar cosas, moverlas de sitio, ordenar, conducir. Mira qué fácil, recortas en lo que hay que recortar. Quizás también en sanidad, también en educación. Pero el primer recorte es el recorte de la casta, colega.

Es ridículo quitar profesores y dejar chóferes.

El primer objetivo del ser humano en su relación con los demás es la credibilidad. Miraros al espejo, capulletes, (¿te has mirado al espejo, Dívar? Te horrorizarías) y decidnos lo que veis. Premiad al que denuncia la corrupción, rompedle la cara y mandar a la cárcel al que engaña.

Rajoy, es de puro y de p.t.o (paso palabra) sentido común. Quita lo que no produce, haz que los políticos sirvan y no se sirvan, gánate la credibilidad.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

El próximo martes presentamos el libro “Gestionando Adolescentes”.
Todos los detalles aquí. Será un placer verte por allí…
http://tienda.wkeducacion.es/epages/wkeducacion.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/wkeducacion/Products/X2012811

Share
Categoría: General

Somos muy sentidos….

Cuando los del Partido del Sentido Común empezamos con este espacio decidimos escribir un primer artículo que permaneciera siempre en la portada.

Es posible que no lo hayamos leído hace más de un año.

Ahora que lo hemos vuelto a releer, nos parece que el contenido está vigente, más que cuando lo escribimos.

Es este pequeño texto:

“El hombre que sólo se interesa en sí mismo no es admirable y en eso todo el mundo está de acuerdo” Bertrand Russell (La Conquista de la Felicidad)

Enciendo la tele y veo a unos tipos que hablan y dicen que son buenos, muy buenos, y que piensan mucho en todos nosotros. Pero nos alertan que los otros (sus adversarios) son malos, malísimos y debemos tener mucho cuidado con ellos.

Tenemos que fundar el “Partido del Sentido Común”. Gente, es urgente.

Este es un pequeño espacio que supone que la genialidad es compatible con la normalidad, que la prosperidad lo es también con la generosidad. Este es un pequeño espacio en el que opinar no tiene que ver con enemistar.

En este pequeño espacio se reivindica la sencillez y sobretodo el sentido común.

Creemos que es mejor vivirlo con un poco de sentido común. O a lo mejor creer en el sentido común es la primera falta de sentido común. ¿Es el sentido común el menos común de los sentidos?

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Lo que nos está pasando..

Hoy hemos decidido hacer un ejercicio de síntesis y tratar de explicar lo que nos está pasando.

Este sería nuestro titular: nuestros dos dioses han sido maltratados y aquellos que no los cuidaron siguen allí, sin que nadie les castigue.

Sí, confiamos a los banqueros y bancarios a nuestros dios -el dinero- y ellos lo utilizaron para prestarlo a quienes nunca debieron habérselo prestado porque sabían que dejándoselo, ellos se enriquecían a lo bestia. Ahora lo que está en juego no son las cuentas de los bancos – ¿a quién puede importarle que un banco gane o pierda dinero sino fuera porque a ellos les encargamos que cuidaran de nuestros ahorros? – sino que se asegure que lo se ganó y ahorró de verdad sigue allí, es nuestro.

Curiosamente, los banqueros siguen siendo importantes, siguen ganando mucho dinero y no hay quien les mueva, todo ello a pesar de haber hecho mal su trabajo. Podrán decir lo que quieran, pero la verdad es que han sido unos ineptos que en caso de tener cierta dignidad, dejarían que otros ocuparan su puesto. Inexplicablemente los banqueros no sólo siguen en sus puestos, sino que ocupan aquellos que quedan vacantes. El actual presidente de Bankia fue Consejero Delegado del BBVA. Algo habrá tenido que ver con todo esto…

Muchos confiaron su espíritu, su Dios, a la Iglesia. Muchos sacerdotes, cardenales, el Papa, maltratan a los feligreses con su pusilanimidad ante los evidentes actos espurios, indecentes, impropios de aquellos que dicen que quieren el bien de los demás y que son depositarios de la confianza de millones de personas.

Los acólitos del Sumo Pontífice se han revelado como demasiado humanos, débiles, ambiciosos y se han portado mal. Muchos casos de abusos sexuales, comportamiento poco éticos y nada de sentido común en una institución que lo tiene fácil: unos seguidores fieles y necesitados de alivio espiritual, un argumento realmente poderoso y…. mucho dinero.

Unos y otros – banqueros y religiosos – siguen dominando nuestro mundo, aquel que se han encargado de romper, destruir cuando tenían por primera vez en la historia toda la información a su alcance.

No sabemos qué hacer, pero a ellos – en general – no los queremos.

Seguro que hay algún banquero y algún religioso que ha optado por irse, pero ni siquiera nos hemos dado cuenta. El resto – la mayoría, los que quedan – pretende mover el mundo y a quienes lo integramos como si fuéramos marionetas. Ellos son poderosos pero nada felices. Y su infelicidad no es porque nos estén haciendo daño y se sientan culpables. No, que va. Están intranquilos, aún quieren más.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

De lo que tengo miedo es de tu miedo

Esta frase “De lo que tengo miedo es de tu miedo” es de William Shakespeare. No puede venir más al pelo con lo que ahora nos ocurre.

Sí, tenemos miedo de tu miedo, ahorrador (sobretodo tenemos miedo de tu miedo, millonario). Tenemos miedo del miedo de personas que han decidido comprar bonos alemanes, convertir sus euros en dólares, llevárselo todo a Luxemburgo. Personas que huyen despavoridas y dejan a su taxista, a su camarero e incluso a su Partido del Sentido Común a expensas que hayan más valientes que miedosos. ¡Cobardes!

Tenemos miedo de tu miedo, que te ha arrastrado a ponernos los cuernos. Tú, sí que decías tan patriota y eres uno de los causantes que los intereses que pagamos por nuestra deuda sean tan altos.

Tenemos miedo de tu miedo, Rajoy. Miedo a explicarte y decirle a los españoles las cosas como son. Miedo que te conduce a esconderte, a no pedirnos solidaridad, sino a pedirnos limosna como un mendigo y no como un vecino. Miedo a no comunicar, mirar al frente, liderar.

Tenemos miedo de tu miedo, trabajador. Sí, de tu miedo que hace refugiarte detrás del ordenador e intentar que nadie te vea porque no quieres ser apuntado con el dedo fatídico del despido.

Tenemos miedo de tu miedo, periodista. ¿Por qué no nos descubres quiénes de los que se proclaman empresarios, directivos y españoles y se han llevado sus dineros fuera del país? ¿Por qué no cumples con tu función?

Tenemos miedo de tu miedo, juez. Si hay que inyectarle 24.000 millones de euros a Bankia algo tendrá que ver Blesa y su equipo, algo tendrá que ver Rato. Quizás algo tengan que ver los políticos de algunas comunidades. ¿Tienes miedo de juzgar?

Tenemos miedo de tu miedo, ciudadano. Queremos verte feliz y debes saber que la felicidad es la pura ausencia de miedo.

Los del Partido del Sentido Común recomendamos comprar Letras del Tesoro españolas, guardar algo de dinero en una caja fuerte (en euros), mirar hacia adelante, mirar a tu vecino y dejar de cagarte en los pantalones. Huele mal.

Preferimos ser ingenuos a cobardes.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Este comentario se lo dedicamos a nuestro buen amigo Javier Ferrer Alós, shakesperiano y una persona única en su especie (la especie humana).

Share
Categoría: General

La pócima mágica de la educación

Estamos casi seguros que no habrá ningún ministro feliz por tener que recortar sus presupuestos. Quizás uno de los que más tristes estén sea el Ministro de Educación. No debe estarlo pasando bien. Quien pensara lo contrario, suponemos que habrá concluido que el ministro es un ser desgraciado que además de no merecer ser ministro, no merece respeto alguno.

No conocemos al ministro y presuponemos – como lo hacemos del resto de los mortales – que es un ser que quiere lo mejor para él y para los demás.

Supongamos, por tanto, que las circunstancias obligan y hay que recortar. No sabemos si más o menos, pero hay que utilizar la tijera.

La educación pretende conseguir de las personas lo que sin la educación no se hubiera conseguido. Es decir, se trata de una pócima mágica que ofrece como resultado mejores personas, que son mejores para la sociedad, se sienten más seguras y empleables y son capaces de ayudarnos a construir un mundo mejor..

¿Y esa pócima mágica? ¿Cuál es? ¿De qué está formada?

Suponemos que parte de esa pócima es dinero. Si se invierte en educación, habrán más recursos, se podrá contratar a mejores profesionales, tener más dinero para formarles… ¿Qué pasaría si tuviéramos un 15% más de dinero del que tenemos?

Suponemos que una parte importante de esa pócima son los propios profesores. Hoy tan subestimados por la sociedad, con tantos padres educando en paralelo y no en equipo. ¿Qué pasaría si los profesores se sintieran un 15% más queridos, respetados y motivados? ¿Qué pasaría si los profesores se sintieran un 15 % más importantes?

Suponemos que otra parte importante de esa pócima son los padres que tanto quieren a sus hijos y que desean que sean hombres y mujeres de bien pero que extrañamente se dedican (nos dedicamos) a ejercer esa profesión – la de padres – con poco rigor y profesionalidad, mucho menos de la que exigimos a nuestros subordinados en la empresa o la que nos exigen nuestros jefes en el mismo entorno. ¿Qué pasaría si los padres educaran un 15% mejor a sus hijos?

Suponemos que otra parte importante de esa pócima es el sentido común. ¿Para que seguir enseñado todas las capitales del mundo de memoria y las fechas de las batallas y estudiar matemáticas y lengua porque sí? El sentido común diría que es mejor enseñar con vídeos, divirtiendo, enamorando con lo que se habla y haciendo uso de la máxima de Benjamín Franklin: “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” (siglo XVIII, ¡leche!). ¿Qué pasaría si hubiera un 15% más de sentido común en nuestro sistema educativo?

Suponemos más cosas..las dejamos para otro día.

¿Qué 15% es más factible? ¿Por qué no nos miramos a nosotros mismos y empezamos por poner nuestro 15%?

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Lo siento. Pero hemos escrito un libro y eso nos confiere el derecho a ser pesados. El libro se llama “Gestionando adolescentes” y tiene como objetivo mejorar ese 15% (o más) que podemos mejorar en la educación de nuestros hijos. Una obra imprescindible para nadie, pero que nos encantará que leas.
Puedes verla y comprarla ;) aquí:
http://tienda.wkeducacion.es/epages/wkeducacion.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/wkeducacion/Products/X2012811

Share
Categoría: General

Sí, se puede

Según Freakonomics Radio (¡extraordinaria!) el poder que un Presidente de los EEUU tiene sobre la economía es muy limitado. Según los autores de Freakonomics hay muchas evidencias que demuestran que son otros agentes los que realmente influyen sobre la economía.

Es posible, creíble y entendible. A quien se le atribuye tanto poder, lo tendrá, pero no tanto.

Dicho esto, los políticos pueden cambiar con su acción (lamentablemente también con su omisión) la vida de sus ciudadanos. Depende de su claridad de pensamiento, de su valentía, generosidad.

Nuestras actuales miserias no son nada si las comparamos con las de otros países. Hubo una época no tan lejana en la que en Medellín se producían 29 homicidios por cada 100.000 habitantes. A Madrid le correspondería cerca de 1.000 si atendemos a esa proporción.

Gracias a Javier, un amigo del Partido del Sentido Común, hemos profundizado sobre la historia de Medellín y sobre la de quien fuera su alcalde, Sergio Fajardo.

Sí, se puede. Se puede ser una gran político, influir positivamente en la sociedad. Incluso en la peor de las situaciones. Medellín campaba en la droga.
La droga era – como decía Fajardo – la única puerta de salida para los chavales.

En sus cuatro años como mandatario dirigió la gran transformación de Medellín y demostró que en Colombia (y en España y en cualquier parte del mundo) es posible gobernar de manera coherente con principios como la transparencia en el uso de los recursos públicos y la participación ciudadana.

Combinó arte (arquitectura) con cultura (bibliotecas), puso su foco prinicipal en la educación, e inteligencia (no hacer la guerra a los narcotraficantes, sino explicarles que iba a tratar de conseguir que los chavales tuvieran una vida mejor).

En sólo cuatro años, Medellín cambió.

Y la situación de Medellín era mucho más difícil que la de cualquier pueblo de España. R y R, poneros las pilas y si es necesario haced un benchmark :) de Fajardo y de otros..que los hay. (No hagáis lo propio de Z, por favor)

Precisamente ayer, en el New York Times hablaban de Fajardo..

Claro que Fajardo no era un político profesional. Era un profesional que se puso al servicio de la política. Gran diferencia.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Otra vez la educación como eje principal para construir una sociedad mejor. Nuestra pequeña contribución para que los educadores y padres transmitan los mejores valores a los adolescentes está en un libro “Gestionando adolescentes” . Aquí puedes ver la información del libro y su vídeo

Share
Categoría: General