Mienten

Una de las hijas del Partido del Sentido Común hizo lo mismo que sus hermanos: mentir. Fue ya hace mucho tiempo, si lo recordáramos con ella ahora nos reiríamos divertidos por la “cazada” de la que fue objeto.

Ella negaba que se hubiera quedado, mangado, robado, apropiado de un par de euros, pero la pericia de sus padres hizo que la niña confesara entre lágrimas. Niñerías, chiquilladas que se cometen intentando burlar la justicia más elemental.

No tienen tanta gracia y son mucho más castigadas en la familia del Partido del Sentido Común aquellas mentiras basadas en no decir toda la verdad, en hacer pensar una cosa cuando en realidad está ocurriendo la contrario (aquella realidad que no interesa que se sepa).

Quien así actúa puede considerarse una persona legal (cumple con el principio de no haber dicho una mentira, no ha conculcado las leyes), pero no tiene un comportamiento legítimo y, por lo tanto, no se desea convivir con él.

Conocemos, como tú, a gente (no mucha, afortunadamente) que se comporta así, haciéndote entender una verdad cuando en realidad ocurre la contraria (la que no les conviene a ellos)

Todos – sin excepción -, todos los que trabajan en el Partido Popular, empezando por su Presidente que es a la sazón, Presidente del Gobierno, nos han mentido vilmente. Quizás no de forma legal, pero sí de forma que les convierte en ilegítimos, gente con la que no se desea convivir.

Todos sabían, como lo sabíamos nosotros (http://www.leofarache.com/index.php/2010/09/restaurante/) que Luis Bárcenas seguía trabajando en el PP con despacho y secretaria. No es una mentira cualquiera. Bárcenas encabeza la trama de los Gurtel, ha hecho marranadas todas y por algo fue expulsado como Senador y tesorero.

Mientras todos creíamos que Bárcenas estaría en su casa, la realidad es que estaba en el PP, cobrando, campando y – suponemos – que opinando, haciendo algo muy importante en favor de todos los españoles (es un chiste negro).

Una mentira así merece que todos los que pasan por el PP miren al banquillo y todos pidan el cambio. Son un mal ejemplo para ellos mismos y para nuestra sociedad.

Otro hijo del Partido del Sentido Común nos ha pedido que le expliquemos lo que estaba ocurriendo con el tema de la corrupción. Cuando se lo hemos contado, nos ha preguntado ¿hablas en serio? ¿está realmente ocurriendo eso?

El sentido común innato no da para entenderles. Nos engañan como si fuéramos gilipollas y el jefe de la banda dice que es mejor no hablar del tema (¿te suena esa misma treta utilizadas por tu hijo pequeño?)

Otras mentiras pueden ser más gruesas pero más justificables. Puede ser (cuesta creerlo) que nos prometieran y que incumplan porque no tenían información (esto es lo que cuesta creer) y sea necesario recortar y no hacer lo prometido y comprometido. Puede ser que no nos digan toda la verdad sobre una decisión económica porque no sea conveniente. Pueden ser tantas cosas.., pero mentir implícitamente de forma tan ruin es propio de gente a la que no se puede confiar nada.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General

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