Malas noticias.

El Partido del Sentido Común estuvo como oyente en la presentación del informe de Transparency International España donde se presentó el índice de corrupción en el mundo
España ocupa el lugar 30, empatado con Botswana.

En la presentación el gran y admirado D. Antonio Garrigues Walker dijo que debíamos saber que la corrupción tenía solución, que nos podría parecer que no…., pero que tenía solución.

En su exposición, Garrigues Walker dijo que había una serie de elementos que estaban directamente correlacionados con la corrupción: calidad democrática/institucional, situaciones acentuadas de crisis o riqueza, que haya legislación que castigue la corrupción y la calidad ética de la sociedad civil, algo que tiene mucho que ver con los valores que se transmiten en la educación (que no únicamente en el sistema educativo. ¡ojo padres!)

El Partido del Sentido Común intervino en esa jornada, reflexionando y preguntando.

Agradecimos el ánimo que nos daba D. Antonio diciéndonos que la corrupción tenía solución. Pero le dijimos que nuestra impresión es que estaba incorporada en el ADN de nuestra sociedad. Que el diagnóstico popular era bien diferente.

Propusimos tres elementos relacionados con el cambio en la corrupción y lo transformamos en preguntas:

1) Habrá menos corruptos con mejores ejemplos. Así ocurre en la familia, en el trabajo y también en la sociedad civil. Rajoy, Zapatero y la casta política en general son malos ejemplos. Son corruptos porque admiten la corrupción y la alientan. Son cómplices de comportamientos que su inteligencia sabe que están mal. ¿Por qué no son capaces personas que sean buenos ejemplos para la sociedad de levantar su voz (más allá de una pequeña rueda de prensa como la de ayer) y participar activamente en la vida pública, denunciando lo que está mal y defendiendo los intereses de los ciudadanos? ¿Por qué no transforman su inteligencia (innata y desarrollada durante la vida), su influencia en un ejemplo para los ciudadanos?

2) Habrá menos corrupción si en la educación – especialmente en la universitaria – recordamos a los alumnos que los conocimientos que están recibiendo son para utilizarlos bien. Habrá que decirles a los alumnos que los profesores se sentirán defraudados si mañana esos conocimientos que les están dando los utilizan mal, que todos los compañeros se sentirán traicionados, que la sociedad se sentirá herida por su comportamiento. No, en la Universidad se trasladan herramientas en forma de conocimientos técnicos y poco de qué hacer con el martillo: si sirve para clavar un clavo o para matar.

3) La comunicación. Hagamos campañas ingeniosas que ridiculicen al corrupto. No solo al de la clase política, sino a ese cerdo que hace negocios propios a costa de su empresa, malutilizando los recursos de esa comunidad que dirige, cuidando su culo mientras descuida el de todos los demás, haciendo uso abyecto del poder que le han confiado otros.

Malas noticias. D. Antonio contestó que ya se había presentado a unas elecciones con pésimos resultados (en la operación Roca con el PRD) y no contestó a nuestra pregunta de por qué no hay gente que quiera ofrecernos buenos ejemplos y que rete a la casta política.

Malas noticias. Jesús Lizcano, catedrático de la UAM y presidente de Transparency International España dijo que el papel de la Universidad no es ese y recordó que al terminar el curso, él sí decía un mensaje en esa dirección (¡un solo mensaje!)

Si los que promueven un órgano de análisis para la transparencia, se sienten tan comprometidos con ella y son tan inteligentes (que te aseguro que lo son) se conforman con publicar un índice y no actuar, tomar cartas en el asunto, debemos preocuparnos.

Sin duda urge. Necesitamos el Partido del Sentido Común. Ya dejaremos de escribir sobre asuntos que nos pasen, desde hoy empezamos a escribir el programa. ¿Nos ayudas?

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. El gráfico que encabeza este comentario es una adaptación de los pensamientos de Antonio Garrigues Walker y los nuestros.

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Categoría: General