Estamos tontos

Unos padres envían a sus hijos al colegio público. Viven, como la mayoría de los españoles – hace ya muchos años, incluso antes de que empezara la crisis – con el dinero justo, no llegan a final de mes.

Sus hijos llevan ahora un tupperware – un artilugio de plástico que permite transportar la comida y poder comerla con comodidad. Hasta este año utilizaban el comedor del colegio, durante unos años lo pagaron – aproximadamente 120 euros al mes -, cuando las cosas se torcieron – el padre perdió el trabajo y ahora tiene ingresos tan infrecuentes como inestables – pudieron hacer uso de una beca que subvencionaba este gasto.

Estamos tontos. Nos permitimos que vecinos de nuestra ciudad, de nuestro país sufran diariamente el desvelo de saber qué dar de comer a sus hijos cuando van al cole.

Estamos gilipollas. Hemos permitido que mientras unos consumen y ahorran obscenamente y otros malgastan el dinero que no es suyo, haya muchas personas buenas, pero desafortunadas que no pueden siquiera pagar cuatro euros al día para alimentar a sus hijos en el instituto.

Son unos desgraciados. Aquellos que teniendo el poder de no permitir que la insolidaridad se instale en nuestra sociedad, la promueven, la alientan a través de sus discursos, sus silencios y sus reformas.

Son unos hipócritas. Aquellos que abanderando políticas sociales y de izquierdas permitieron que su casta se enriqueciera, se agigantara.

El Partido del Sentido Común debe pasar a la acción. Un conjunto de personas egoístas, miedosas, mentirosas lideran la clase política. Debemos ser la sociedad civil los que demos ejemplo. Ojalá tengamos las fuerzas, el tiempo e incluso algo de dinero para hacerlo.

Si no, profundizaremos en nuestra tontería. Porque, definitivamente, estamos tontos. ¿No crees?

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General