Sentido Común español

Érase una vez un tipo que llegó a una reunión puntual a pesar del tráfico y las inclemencias del tiempo.
El tipo le hizo notar a la persona a la que iba a ver, la dificultad de llegar puntualmente diciéndole orgullosamente: “He llegado con puntualidad española, ¿eh?”.

Érase una vez un tipo muy agradable y educado. Tenía una educación y un trato exquisitos. La persona con la que un día estaba reunido le hizo saber lo agradable que era estar con él: “Tienes una educación española, fantástica”, le dijo asombrado.

Querido lector del Partido del Sentido Común: Los dos breves relatos son inventados.

En cambio, no es inventado el que sigue…

Érase una vez un presentador de un ciclo de conferencias. La hora prevista para el comienzo eran las 9.30 de la mañana. Dos minutos más tarde de esa hora, el presentador subió al escenario, se dirigió al atril y dio la bienvenida a los asistentes: “Bienvenidos al Ciclo de conferencias XZX. Empezamos con una puntualidad germánica….bla,bla….”

En ese mismo ciclo de conferencias uno de los ponentes era extremadamente amable y el presentador se lo hizo saber: “Tiene Vd. una fantástica educación inglesa”.

Nos hemos ido encargando de añadir atributos positivos a otros países, a otra gente allende nuestras fronteras y se ve que se nos ha olvidado el principio básico de que para querer a los demás primero uno tiene que quererse a sí mismo. Y que para venderse es conveniente bien hablar del producto que vendes y no hacer todo lo contrario.

Ya sabemos que al sustantivo puntualidad le va el adjetivo germánica, al sustantivo educación el adjetivo inglesa, al queso…francés, a la tecnología..americana…

Ya sabemos que al sustantivo pícaro le va el adjetivo español y….ladrón e impuntual y “es que la gente en España es la leche, son todos unos vagos”. Como si el que lo dijera fuera de Andorra o de la India. No que va, el tío es de Badajoz (saludo a los pacenses). ¡Y una mierda!

Para querer a los demás hay que quererse primero uno mismo. Pero que nadie confunda quererse con ser egoísta, por favor.

Para ser respetado por los demás, primero hay que respetar. Pagando al que se debe. Sin avasallar porque uno sea más poderoso. Siendo solidarios.

Nosotros tenemos una creatividad española, un salero español, una puntualidad española, una educación española, una pasión española..¡no seguimos!.
No somos nada patrioteros, pero sabemos que para ser buenos vecinos hay que tener fronteras (pensamiento de Víctor Frankl y Pinchas Lapide. Gracias, Pilar por el regalo de hace ya un par de años). Y si no, piensa en tu casa y en tus vecinos..

Y sobretodo, sobretodo, sobretodo tenemos un sentido común español, ¡español!.

Pronto hablaremos del miedo español. Este, hay que erradicarlo.

¡Viva el Partido del Sentido Común! Olé y olé. Gol y gol.

Marta, ¿te ha gustado?. Gracias por tu inspiración.

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Categoría: General