Frases prohibidas: Es que yo soy así

Hoy es menos necesario que nunca decir, anunciar, publicitar cómo uno se ve a sí mismo. Es más inteligente, menos soez, de más sentido común aguardar que sean los demás que hablen de uno.

Pero hay muchos que no están de acuerdo con esta afirmación y son capaces de llenar mucho tiempo de conversación – más bien monólogo – hablando de uno mismo y terminar explicando tras una descripción barroca, altiva, arrogante, presuntuosa: “Es que yo soy así”.

“Yo les saqué del problema y les presté el dinero que me pidieron. Sin intereses ¿eh?. Y desde que se lo presté, no les he pedido nunca que me lo devuelvan. Es que yo soy así”. Muchas veces esta frase prohibida esta trufada de mentiras y exageraciones que supuestamente debieran certificar la bondad del individuo para que la frase “Es que yo soy así” quede circunscrita a un contexto favorable a quien la esté patrocinando.

Entre tanto, la persona que soporta el chaparrón de auto alabanzas y elogios que el autor de “Es que yo soy así” se ha infringido a sí mismo, va formándose su propia opinión que por amplia mayoría difiere bastante de cómo se ve el propio monologuista.

Las marcas, las empresas, los políticos, las personas debemos sentirnos muy inseguros cuando tenemos que contar cómo somos sin esperar a que los demás nos digan cómo nos ven.

En la era de la comunicación interactiva, de las redes sociales parece un tanto estúpido contarle a la población lo bien que uno lo hace en vez de esperar que sean los demás que lo califiquen a uno para después aprender o seguir mejorando.

Eso es lo que le ha pasado al Metro de Madrid en su campaña más por menos. Corres el peligro que ser percibido como un estúpido y encima te den por todos los lados…

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General