Saber perdir perdón

“Quien tiene boca se equivoca” ha sido la forma de pedir perdón de Esperanza Aguirre.

Por una parte bien, por otra mal.

Bien porque reconoce su error. Mal porque esa forma de pedir perdón no tiene la misma categoría que el agravio de sus falsas acusaciones sobre la falta de trabajo de los profesores.

Sólo hubiera cabido dirigirse a la cámara y pedir perdón. “Estuve muy desafortunada con mis declaraciones de ayer. Creo haber hecho un daño irreparable a quienes son tan importantes para todos nosotros.”. Sólo cabría una claridad como esta que sugerimos, una mirada sincera y un texto contundente. Pedir perdón no es perder la guerra, es una acto de gallardía, honradez, credibilidad.

Esperanza, si quieres te hacemos los discursos. Necesitas que a tu indudable inteligencia, capacidad de liderazgo se le sume una buena dosis de humildad, modestia y talante (no el de ZP, obviamente).

Quizás así consigas sentirte mejor contigo misma y nos hagas sentir mejor a los demás.

Por puro sentido común.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General