Lo primero es lo primero

Les hemos dado demasiado tiempo la espalda. Parece como si la sociedad en su conjunto hubiera decidido que no sirven, que están caducos, que son irrecuperables.

Ell@s son, en cambio, lo primero.

Los del Partido del Sentido Común lo tenemos claro: Lo primero es lo primero y lo segundo viene después.

Y lo primero es la educación. Lo primero son los profesores. Y lo segundo – sea lo que sea – viene después.

Leemos con inquietud, con un enorme desasosiego las declaraciones de la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar (“No hay ninguna posibilidad de marcha atrás ni de rectificaciones en las instrucciones”)

Oimos con preocupación el deterioro en la relaciones de la Administración con el colectivo de profesores. Escuchamos con estupefacción que se propone eliminar las horas de tutoría – las que deberían estar reservadas a comunicar, hablar sobre el desarrollo personal, la creatividad -.

Si para Esperanza y para Lucía lo primero fuera lo primero, lo segundo vendría después. Para conseguir que los profesores estén motivados – ¿cómo si no van a ofrecer un buen producto a sus alumnos? – tendréis que trabajar un poco más la diplomacia, la previsión y las buenas maneras.

No es difícil. Es de puro Sentido Común.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Ya dedicamos otro comentario a la Consejera. Este es el enlace

Share
Categoría: General

Dos noticias

Los que ya hemos cumplido unos cuantos años nos hemos, desgraciadamente, acostumbrado.Pero los que son más jóvenes no acaban de entenderlo.

Mi hijo Alfonso me dice que ha leído dos noticias. Me lo comenta mientras corremos en el madrileño parque de El Retiro.

En realidad lo he dicho mal. Mi hijo Alfonso me dice que ha leído una misma noticia en dos periódicos: El País y El Mundo. La noticia convertida en dos se parecen entre ellas como un huevo a una castaña.

Se trata sobre la intervención policial contra los manifestantes de un movimiento anti JMJ (¡qué pena que haya tanta manifestación anti todo y tan pocas pro algo).

Mientras me cuenta los titulares de ambos periódicos, soy capaz de identificar quien ha escrito qué. No me equivoco. Mi hijo no entiende que es lo que hay que leer para informarse. Si hay que leérselo todo o es casi mejor no leerse nada.

Le digo que es una pena. Que debe ser triste ser un periodista y tener que decirle a un subordinado tuyo – también periodista – :”Busca a gente que esté borracha en el JMJ (caso de La Sexta)” o “Busca a gente que hable de maravilla del JMJ, los demás no nos interesan” (Intereconomía).

El periodista se convierte en buscador de la noticia que ya le ha dicho su jefe en cuestión que a su vez ha creado la noticia en función de lo que le ha dicho un tío metido en un despacho que a su vez se lo ha dicho porque así se lo ha ordenado el Consejo de Administración porque así van a tener más amigos y más dinero.

En la era de la sobreinformación se produce la paradoja que los periodistas son gente a la que no creemos. Tal y como dicen las encuestas quién más ha crecido en su credibilidad es alguien como nosotros, nuestro par (peer en inglés) porque quien se supone que debería informarnos se encarga de crear su noticia y eso no nos gusta.

Periodistas, jueces politizados. Políticos que lo que más les preocupa es lo que diga la prensa.

Poco sentido común.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Unamuno

Unamuno dice que hay tres tipos de viciosos – el que ama el vino, el mujeriego y el que le da al juego -. Dice Unamuno que el que ama el vino es el único que puede tener conversaciones interesantes.

Sugiere que quien es un mujeriego o un vicioso del juego no tendrá nada interesante que contar y que, en cambio, quien ama el vino – y se dice de Unamuno que sólo bebía agua – podrá tener una conversación además animada por la propia ingesta del alcohol.

Los del Partido del Sentido Común estamos de acuerdo y actualizamos a Unamuno con un nuevo género de vicio y conversación.

Estamos de acuerdo porque es aburrido escuchar al mujeriego que nos cuenta con detalle sus triunfos y más aún si conocemos a la interfecta.

El mujeriego es, por lo general, un ser desdichado que pretende ser el heredero de Luis Miguel Dominguín y quiere contarnos con minuciosidad la conquista de “su” Ava Gardner. Su falta de prudencia y educación – es probable que también conozcamos a su mujer – le hace ser un ser destestable además de aburrido.

El vicioso del juego es pesado, fastidioso por definición. Parece innecesario extendernos en la descripción de esta tipología.

Obsérvese un nuevo tipo de vicioso de finales del siglo XX y prinicipios del XXI. Es el vicioso del dinero. Áquel que convierte en eje fundamental y prioritario de su conversación las cuestiones relacionadas con el vil metal. No cabe duda que la posesión de muchos euros u otra moneda de fácil conversión es deseada por la mayoría. Produce sosiego, aunque curiosamente el vicioso del dinero parece no aprovechar esta apetecida circunstancia y quiere almacenar más como si la vida se tratara de un Monopoly.

El vicioso del dinero cree que el motivo por el que se debe realizar cualquier actividad es la consecución de una mayor retribución o dividendo. Además de contar sus avances en la materia (“gané tanto dinero con esta venta o me pagaron una pasta” podrá decir) se convertirá en un inelegante preguntador: ¿pero eso que haces da pasta? ¿cuándo vas a empezar a ganar dinero de verdad? ¿cuánta pasta tienes ahorrada?.

Si el interlocutor le hace ver que hablar de dinero es ineducado y que hay temas de conversación más interesantes, el vicioso del dinero suele fruncir el ceño, hacer un gesto de disgusto con la boca y ponerse a hablar de otros temas que tienen parentesco con el dinero (lo que gana Ronaldo o la volatilidad de la prima de rieso). ¡Divertidísimo!

Creemos que la aparición de en este nuevo vicioso que le falta a Unamuno en su taxonomía sobre los viciosos y sus conversaciones se debe, entre otras cosas, a la gran labor de políticos y periodistas que nos hacen ver que no hay vicio más divertido y enriquecedor (pudiera parecer una reiteración innecesaria) que el del almacenamiento de la pasta gansa.

Por eso abogamos por un poco de sensibilidad y un mucho de sentido común.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Será verdad


Mi hijo me interroga y me pregunta si será verdad.

Me pregunta si será verdad que las farmaceúticas ponen trabas a la venta de un medicamento que cura el cáncer pero que no produciría beneficios a la industria.

Me pregunta si será verdad lo que dice la portada del International Herald Tribune sobre los niños y resto de ciudadanos de una población japonesa que se mudaron en la misma dirección que los vientos transportaban aire letal desde Fukusima porque las autoridades japonesas no hicieron uso de una información por incompetencia y por miedo al que dirán.

Cada uno de nosotros nos preguntamos demasiadas veces si será verdad.

¿Será verdad lo que dice uno de los ministros de Zapatero que cuenta que éste volvió de Doñana y se hizo fotografiar trabajando en su despacho para dar buena imagen?

Lo dice un artículo de El País de hace algunos días: “Las apariencias son importantes en política”, señala un miembro del Gabinete. “Hay que dar la sensación de que el Gobierno está tensionado”. Por eso se hizo una foto trabajando (../..)

¿Será verdad que nos toman por lo que no somos?

AdioZ. www.adioz.es.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General