Limitaciones

Estoy en clase de yoga, hace tiempo que no iba. Le digo al profesor que no llego a hacer una postura – el arado – y que hay algo que debo estar haciendo mal.

“No” – me contesta, “tu cuerpo tiene unas limitaciones y tienes que aceptarlas”.

Sigo concentrado tratando de respirar adecuadamente mientras hago los ejercicios, pero pienso que es un buen tema para el Partido del Sentido Común.

Conocer y aceptar las limitaciones es una habilidad que hay que desarrollar. Voy a intentar seguir practicando el arado y tengo como objetivo llegar a hacerlo algún día bien…, pero sé que no podré hacerlo como la vecina de esterilla que dobla su espalda como si de un chicle se tratara. En cambio, a mí me sale mejor la postura sobre la cabeza y el triángulo.

Que hay que decirlo todo (lo bueno y lo malo), digo yo.

Las charlas de los motivadores, los vídeos que más nos pasamos en You Tube, el discurso del político, del padre, del empresario tiene que ver con nuestra fuerza de voluntad, con casos inaúditos, sobresalientes, en los que un tullido se convierte en campeón de esquí o un sin techo consigue epatar a los jurados coreanos de un concurso de televisión. Resultan emotivos, es un aliciente a la superación.

No gusta hablar de las limitaciones porque crearnos expectativas es gratis y porque nos hemos educado en el “si quieres, puedes” una frase que aparentemente hemos hecho incompatible con “primero mira si puedes y después quiere”.

Tener expectativas inadecuadas es quizás una de las principales fuentes de infelicidad, es una enfermedad contagiosa y peligrosa.

Los que gobiernan están más pendientes de firmar pactos para gobernar que de hacer lo posible para que vivamos mejor.

Sus expectativas están por encima de sus limitaciones. Entre sus limitaciones se deberían encontrar hacer lo que los ciudadanos esperan de ellos, lo que su conciencia les dicta. Su espalda se vuelve flexible de repente, pero quien se rompen no son ellos, sino nosotros. Ya dejó de importarles los ciudadanos, ahora quieren que les adoremos, les respetemos, quieren mandarnos y no servirnos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General

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