A Nadal no le apetece jugar al tenis

Me gustaría saber cuántos profesores utilizarán la excelente entrevista que el periódico EL PAÍS le hace a nuestro Rafa Nadal (patrimonio de todos)

Uno de los principales incovenientes de muchos de nuestros jóvenes es su escasa capacidad de sacrificio y dificultad para implicarles en un proyecto. No es su culpa, es la nuestra, sus padres, que les hemos educado dándoles todo – sobretodo lo que no necesitaban – y diciéndoles desde pequeños que estábamos hasta el gorro de trabajar tanto, que nuestro jefe era un indeseable y que estábamos deseando que nos tocara la lotería.

Fuimos malos padres, diciendo tantas veces todo lo que sentíamos hasta convertirlo en un mensaje que ha calado en lo más profundo de su ser. Será difícil recuperar esa necesaria cultura del sacrificio y dignificación del trabajo. Se nos olvidó que la labor de padre es un personaje que no necesariamente tiene que casar con promocionar las debilidades de nuestra persona.

No me atrevo a afirmar que todos los jóvenes (Marta, ya sé que curras mucho y estás haciendo una segunda carrera) les ocurra lo mismo. Pero podríamos decir que una parte significativa de nuestra juventud tiene pereza y que cuánto menos se trabaje mejor : “no quiero trabajar mucho, no vaya a ser que me exploten”.

Creo que sólo alguien como Nadal puede ser suficiente estímulo para los jóvenes. Todos queremos ser Nadal. Nos gustaría jugar como él, ser exitoso y sobretodo nos gusta su persona. Él dice que “humildad sí, tontería no”

Nadal afirma que para ganar hay “que querer trabajar cuando no te apetece. Saber aguantarte en los momentos complicados pensando que van a cambiar. Ser lo suficientemente tozudo para pensar que las cosas saldrán bien cuando no salen a la primera ni a la décima. Que la mente esté preparada para asumir las dificultades para así poder superarlas”.

Y añade que le hubiera gustado ir más por su casa, que muchas veces no le apetece jugar al tenis.

Le llevo ¡veintitrés años! a Nadal. Casi le doblo en edad y esas palabras me han animado un montón, quiero imitarle desde ya y morderme la lengua y tirar mi desánimo cada vez que una contrariedad aparece.

Deseamos que mañana cientos, miles de profesores se lleven la entrevista de Nadal al colegio y la compartan. Que por unos minutos aparquen las derivadas y la segunda guerra mundial y consigan que nuestros alumnos aprecien el valor del trabajo bien hecho, del esfuerzo. A mí me gustaría ir a esa clase para ver si aprendo de una puñetera vez. Esos mensajes construirán un mundo mejor, ¿no crees?

Ese objetivo debería formar parte de cualquier sistema educativo. Por puro sentido común.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General

1 Response

  1. Christian dijo:

    Excelente entrevista. Nadal es un grande y lo a demostrado, no solo por su gran tenis sino que también por lo grande que es como persona. Una mentalidad envidiable a la hora de enfrentarse a situaciones adversas de la vida. Esa mentalidad que tiene no solo le sirve para jugar tenis y seguramente si Nadal hubiera sido cantante, empresario, astronomo, o lo que sea, con esa mentalidad, le hubiera ido igual de bien.

    Felicitaciones nuevamente y muchas gracias por compartir.

    Enviado el junio 13th, 2011 a las 1:33

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