Error

El error es una circunstancia más de la vida.

Un profesor me decía que el tenis es un deporte de errores, hay que procurar tener los menos posibles.. , pero que hay que asumirlos y aprender de ellos si se quiere mejorar.

Hace unos días he conversado con una persona que no entiende la palabra error. Esta persona ha cometido uno de ellos y ha utilizado la mentira para zafarse, contradecir las quejas de sus clientes que fueron a ver a su superior.

Esa persona (la que ha cometido el error) sabe yo conozco mucho a sus clientes. Ha aprovechado esa circunstancia para solicitar mi solidaridad: “supongo que no habrás creído la historia que te han contado. Supuse que me defenderías conociéndome como me conoces”. Ella pretende utilizarme para demostrar su inocencia aunque yo creo que ha cometido ese error del que se quejan sus clientes.

Le contesto que he cometido muchos errores en mi vida, muchos de ellos relacionados con la educación de mis hijos. Y que de esos errores me arrepiento y he aprendido. La invito a pensar que ella no es infalible y que por esa razón podría creer lo que mis amigos, sus clientes, me han contado sobre su comportamiento. Ella también puede errar.

“Tus hijos son un encanto”, me contesta.
“Muchas gracias, pero no tiene nada que ver con lo que te estoy argumentando. Comparto contigo una reflexión íntima para decirte que uno comete errores y creo que está muy bien reconocerlos y aprender de ellos. Nunca es tarde”, le intento convencer. Ella tiene más de cincuenta años.

Vuelve sobre su mentira, una mala historia que yo, al menos, no me creo.

Si queremos progreso necesitamos reconocer los errores. La ventaja de reconocer los errores es que uno se convierte más creíble y además presenta un plan alternativo. Sería estúpido hacer lo mismo que nos ha conducido al error.

Los que lideran el país, los que dirigen las empresas, los equipos de fútbol, los periodistas tienen una capacidad de influencia sobre la sociedad. Una influencia que es, hoy en día, muchas veces muy negativa.

No está de moda reconocer los errores, no está de moda aprender de ellos. Sigue estando de moda acaparar razones como el acaparar dinero.

Iñaki Gabilondo dijo en una entrevista que le hizo el Loco de la Colina que tendíamos a magnificar tanto el éxito como el fracaso cuando en realidad se tratan, ambos, de circunstancias normales de la vida.

¡Viva el error! ¡Viva el fracaso!
¡Viva el acierto! ¡Viva el éxito!

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General