Dios y las personas

Creer en Dios es irrelevante. Quien quiera creer en Dios que crea, quien no quiera creer en Dios que no lo haga.

Debería ser fácil que los que creen en Dios convivieran sin ninguna dificultad con aquellos que no creemos. Debería ser fácil que aquellos que creen en un Dios y sus normas pudieran convivir con los que creen en otro Dios y sus respectivas normas.

Para los del Partido del Sentido Común lo único relevante es creer en las personas.

Este modesto bloguero no cree en Dios, pero cree en las personas. A aquellos muy creyentes que me dicen que no pueden entender cómo puedo vivir sin creer en Dios, siempre les contesto que puedo sobrevivir porque creo en las personas. ¿De qué me valdría creer en Dios, sino creo en las personas? Creo que se puede vivir en paz sin creer en Dios, no se puede vivir en paz sin creer en las personas.

Escuché recientemente que se puede decir, comentar, preguntar de casi de todo siempre y cuando se diga bien. Y creo que además de decirlo bien, valoramos quién dice las cosas. Es mejor que lo diga el Padre Ángel que que lo diga Leo Farache. Por razones obvias.

El Padre Angel, Presidente de Mensajeros de la Paz, Premio Príncipe Asturias fue conferenciante del Primer Congreso Internacional de la Felicidad organizando por el Instituto Coca-Cola de la Felicidad.

No había visto hasta la semana pasada una entrevista que mi compañera Ane Sobera le hizo y que recientemente se ha publicado en IM Channel y a cuyo vídeo puedes acceder clickando en la imagen de arriba. El Padre Ángel dice que los creyentes juegan con una ventaja a la hora de ser felices porque creen en Dios y también creen en las personas. También dice que los no creyentes podemos ser felices porque supone que también creemos en las personas.

Gracias, Padre Ángel por aceptar la invitación de este humilde servidor en nombre de Coca-Cola a ese Congreso Internacional de la Felicidad. Gracias, Padre Ángel, por ayudarnos a entender cómo convivir mejor.

Sí, deberíamos poder convivir en todos los órdenes de la vida: religiosos, empresariales, familiares, políticos. Es condición necesaria y quizás suficiente que para eso ocurra, se crea en las personas.

Zapatero, Rajoy en España. Ollanta, Keiko en el Perú. Berlusconi en Italia. Chávez, Morales, Castro.
Radicales de todas las religiones:

¿Creéis en las personas? ¿O créeis en vuestra persona? No, no es lo mismo.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General