Periodista protestón e ignorante

Conozco a varios periodistas protestones.

Son protestones con la situación actual, se quejan de todo, nos hacen ver que España va mal, que aquí las cosas no acaban de despegar, que deberíamos aprender de otros.

No me parece mal. Me parecen, cada uno de ellos, un coñazo, pero no me parece mal…, sino fuera porque me parece mal, fatal.

Me parece mal el periodista protestón, quejica, deprimente, que todo lo ve mal.. y no se aplica el mismo nivel de exigencia consigo mismo. O al menos, un parecido nivel de exigencia.

Me informan que uno de esos periodistas protestones fue cazado recientemente en su ignorancia. La pregunta que planteó durante un seminario, dejo entrever que no sabía diferenciar entre dos asuntos muy primarios para el sector en el que trabaja.

Mi informador opina que lo mejor sería que alguien viniese y comprase el negocio de ese periodista protestón e ignorante. Yo creo que lo mejor es que sus anunciantes, colaboradores y audiencia le castigaran por ser tan ignorante al margen de ser tan protestón y deprimente.

El periodismo digital tiene grandes ventajas – dinamismo, rapidez, inmediatez, aprovechamiento de la inteligencia colectiva – pero tiene también grandes desventajas: parece que el que más se mueve es el que más sabe, el que mejor informa. Y eso, no es así.

Voy a intentar no leer ni ver a los periodistas protestones porque demasiado a menudo son ignorantes. Y no quiero que se me contagie. Ser periodista no es patente de corso. ¡No!

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Saludos desde Lima. Tierra de gente encantadora, educada, cariñosa, impresionante.

Share
Categoría: General

Frases prohibidas: Tengo un problema

Es tan emocionante encontrar nuevas frases prohibidas. Nos superamos.

El otro día un tipo encantador me invitó a comer. Y encima, me regaló una frase prohibida. Una persona generosa, donde las haya.

Durante el almuerzo lo pasamos extraordinariamente bien, hablamos de nuestros planes de futuro inmediato…, llegaba la Semana Santa.

A mi interlocutor o invitador todo le va de maravilla. No es de extrañar, es una persona a la que el común de los mortales admiraríamos, querríamos.. y el común de los clientes necesitaríamos.

Fue ya en la calle, a punto de decirnos adiós y desearnos lo mejor para el tiempo que íbamos a dejar de vernos cuando llegó la frase prohibida.

Él me dijo: “Mi problema es que me gusta comer, me encantan las mujeres y me pirra viajar”. Cabeceó levemente de derecha a izquierda y volvió su mirada sobre mí, como confesándose, “ese es mi problema”, sentenció.

No, no creas, no lo dijo con pena, ni remordimiento, escogió la frase “tengo un problema” para sucesivamente explicar, supongo, porque no está cómo una sílfide, porque pasa de tener pareja estable y las razones que le conducen a gastar mucho dinero en viajar.

Gracias a mi conocido, rememoré esta frase en boca de muchos, quizás también en mi boca. “Tengo un problema, es que quiero mucho a mis hijos”, podría decir uno o “Pues mi problema sí que es grave, me gusta mucho el cine, el teatro” comentaría otro en la misma conversación.

Parece que a veces nos gusta convertir en problemas incluso aquello que aparentemente son placeres, que no necesariamente virtudes.

Si pones en el buscador de este espacio, frases prohibidas, puedes encontrar algunas más. Te agradeceré cualquier aportación aunque tengo un problema y no hago caso a todas.

Lo mismo algún día, algún político se planta y nos dice que “Tengo un problema. Estoy pensando sólo y exclusivamente en el bienestar de los ciudadanos”. Si lo dice así, los del Partido del Sentido Común le creeremos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Lo que sale en la tele

Lo que sale en la tele influye en muchas personas.

Si una persona sale en la tele y dice que “cuando me vió, Cristiano Ronaldo se quedo alucinado”, animará a muchas personas que han idolatrado a CR7 hasta límites insospechados a hacer algo parecido que él.

Lo que haya hecho esta persona debe ser importante, no sólo porque haya dejado alucinado al ídolo de las masas, también ha merecido el reconocimiento de la tele (Antena3) que le ha dado más de un minuto y medio de su tiempo.

Debo suponer que los que dirigen las teles no les dicen a sus periodistas que traten, en la medida de lo posible, que las personas que vayan a “sacar por la tele ” digan cosas entretenidas para el espectador y que supongan, al mismo tiempo, un buen ejemplo.

Debo suponer que la administración pública, aquella que debe velar por nuestros intereses, jamás se ha acercado a las teles a pedirles que, en la medida de lo posible, hagan que su negocio compatibilice el hecho de ganar dinero con el de servir de plataforma para construir una sociedad mejor.

El individuo que ha merecido más de minuto y medio en la tele y que ha dejado epatado al mismísimo Cristiano Ronaldo se ha tatuado la pierna. Sí, colega. Se ha tatuado desde la parte superior del muslo hasta por debajo de la rodilla. Se ha tatuado la imagen de CR7 en dos ocasiones y ha logrado la firma del ídolo que ha mandado a su vez tatuar debajo de las mencionadas imágenes.

El tipo, que también se ha tatuado a Casillas, Raúl y no se cuantos más, merece el aplauso del madridismo, de sus jugadores, de la directiva. Faltaría más, tanta fidelidad debe ser premiada. En un moderado silencio, por favor.

¿Pero es necesario que salga en la tele mientras miles de chavales le ven siendo entrevistado como un héroe? La entrevista nos deja ver a un hombre sacrificado por lo más importante de la vida (CR7), que se ha dejado tatuar durante ocho horas hasta conseguir su objetivo: salir por la tele y con ello conseguir el reconocimiento popular.

Su expresión severa, seria, compungida deja entrever a un hombre al que hay que admirar. El o la periodista hace todo lo posible para que lo percibamos así.

En el Partido del Sentido Común haremos lo imposible por hacer entender a quiénes dirigen las teles que lo que tienen entre manos no es un negocio cualquiera y que de su habilidad para emitir unos contenidos u otros depende en cierta y buena medida la educación de algunos, muchos de los niños de nuestra sociedad.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Frases prohibidas: Lo sentí mucho por ti

Gracias querida pasajera del AVE. Venía destrozado por el madrugón, camino de una reunión en Barcelona donde debía dar una charla.
Gracias, querida pasajera anónima. Iba prácticamente anestesiado por la falta de sueño (me desperté a la cinco y media de la mañana y no pasé buena noche) cuando escuché la frase prohibida que logró despertarme.

Gracias, querida pasajera del AVE. Gracias por coger el teléfono aunque fuera un momento tan inorpotuno e incómodo para ti, no en vano estábamos bajando del tren y ese momento no es fácil, nos acumulamos rápidamente en el pasillo como si el tren fuera a partir de vuelta con nosotros dentro.

Mi querida pasajera miró a la pantalla de su teléfono, reconoció el nombre de la persona que le llamaba. Después de unos breves segundos en los que su interlocutora debió excusarse por no asistir a algo a lo que estaba invitada, mi querida pasajera del AVE le dijo con un tono cariñoso: “No pasa nada. Lo sentí sobretodo mucho por ti”.

Creí o quise entender que se había tratado de una presentación profesional a la que la otra persona no había podido acudir. Por tanto, me pareció un formalismo educado, aparentemente carente de sinceridad.

Pero, qué va. Mi querida pasajera estaba por ofrecerme lo mejor. Seguí con atención lo que decía, era mi obligación contigo, militante del Partido del Sentido Común.

Al parecer, el día anterior ella había sido homenajeada por alguien y quien ahora la llamaba, no pudo ir. Mi pasajera le dijo en primera instancia que no tenía importancia, que sobretodo lo sentía mucho por ella.

La conversación se prolongó y la interlocutora de mi pasajera del AVE iba pidiéndole detalles sobre el acto o evento. Le iba narrando detalles del suceso ofreciendo la información con cierta falsa modestia, recalcando los momentos estelares en los que ella fue protagonista(“Fulano tuvo palabras muy amables conmigo” “Se habló muy bien de mí” “me aplaudieron mucho”).

Pero ese homenaje carecía de importancia para ella, al lado del dolor que su interlocutora debió haber sufrido por no poder acudir. Tal debió ser el dolor que mencionó, subrayó la frase dos, tres y hasta en cuatro ocasiones: “…pero te digo, que sobretodo lo sentí mucho por ti”.

No sé qué pensaría la mujer que escuchaba al otro lado del teléfono. Hay frases que repetidas una y otra vez en el tono adecuado se sabe que están dichas para hacer daño.

Yo respiré profundamente, la miré de reojo y le transmití mi más sincero y profundo agradecimiento por inspirarme.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Fútbol y miedo

Fui ayer con dos viejos y buenos amigos a ver la final de la Copa del Rey a un restaurante cerca de casa.

Eramos pocos, pero ayer desprecié a un ser humano que me hizo pasar miedo.

El Barcelona metió un gol que después sería anulado. Los dos únicos que queríamos que el Barcelona ganara, tuvimos la oportunidad de celebrarlo durante unos pocos segundos. El chasco fue tan grande como la alegría.

Un hombre alto, impecablemente vestido, muy nervioso, pero aparentemente normal, se dio entonces media vuelta y dirigiéndose hacia el sitio donde yo me encontraba empezó a dar cortes de mangas al aire de forma repetida. No era claro que fueran dirigidos hacia mí pero tampoco lo descartaba.

Empezó a hablar con su novia y le dijo “aquí está el enemigo, hay que joderse” y musitó algunas palabras muy enrabietado. Salió a fumar un cigarrillo inmediatamente.

El momento culmen llegó con la prórroga. Una vez que Ronaldo metiera un fantástico gol, las imágenes de los entristecidos hinchas barcelonistas se sucedieron. En la primera ocasión sacó el dedo corazón de la mano derecha mientras su brazo permanecía en tensión. Los que allí estábamos mirábamos atónitos. Su novia no le decía nada.

En la segunda ocasión, montó una pistola con su mano sacando de ella los dedos corazón e índice mientra simulaba una serie de disparos encaminados a los que él llamaba “putos catalanes de mierda”.

Cuando aparecía la imagen de Guardiola se dirigía a él con el dedo corazón sobresaliendo del resto de su mano o bien le dirigía unas palabras: “cuélgate, lo que tienes que hacer es colgarte”.

Por si acaso mi relato no describe aún el tipo de energúmeno al que hago referencia, añadiré que cuando una cámara de TVE sacó la bandera pre constitucional (la del águila), conminó a su novia a ver esa imagen y le dió tiempo a extender su brazo derecho, la mano ligeramente levantada hacia arriba.

Una vez terminado el partido mis dos amigos y yo salimos a escasos centímetros de él. No sabía qué podría ocurrir.

Él, encendido, con voz de rabia nos hizo saber su mensaje. “¡Viva España!, joder, “Viva España!”

Como este mal bicho, este peligro para la convivencia normal en una sociedad, hay muchos más. No podemos hacer nada para evitar que su entorno – padres, amigos – le haya educado así. Él no nació con esas características.

Los líderes de aquellos grupos deportivos, religiosos, políticos, sociales, empresariales que saben que cuentan con la simpatía, admiración ferviente de este tipo de sujetos deben ayudarnos a educarles con mensajes explícitos, claros, contundentes y expulsándoles si su comportamiento no es el adecuado. Así servirá de ejemplo a otros.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Contundencia, por favor

En mi perfil de Facebook he dado a un “Me gusta” en la página de Rosa Díez, la diputada de UpyD.

El otro día leí en “el Facebook” de Rosa Díez a una persona que expresaba su desacuerdo con la candidatura de un tal José Caballero por el Ayuntamiento de Alcobendas. La persona en cuestión manifestaba su malestar porque al parecer los estatutos de UPyD dicen que nadie puede estar más de dos legislaturas ejerciendo como alcalde.

Otra persona le contestó que Caballero nunca se había presentado por UPyD y que por lo tanto no computaban los años que había estado en el Ayuntamiento de Alcobendas representando a otro partido.

Yo no había leído la contestación de esta última persona y le escribí a Rosa Díez lo siguiente:
“Creo que es importante contestar a la pregunta de Raúl Fanega. Yo estuve el otro día en las oficinas de UPyD. Buenas sensaciones pero tengo, y supongo que muchos tendrán, la necesidad de saber que lo que se dice se cumple”

Rosa Díez tarda unos minutos en contestar: “Crisistunity ha contestado concretamente. Caballero fue elegido candidato por sus compañeros en primarias. Y está vinculado a las resoluciones congresuales citadas por Fanegas – que lo sabe de sobra- desde ese mismo momento. Y se le aplicarán”

Aprovecho la oportunidad y pregunto a Rosa Díez: “Muchas gracias. Otra pregunta: ¿puedes asegurar, prometer, jurar o lo que quieras que UPyD jamás llevará un imputado en sus listas y en el caso que alguno de sus candidatos elegidos fuera imputado será invitado a dimitir y en el caso que no lo haga expulsado de la organización? Y en el caso que áquel imputado demostrara su inocencia (jurídica y política) se harán todos los esfuerzos necesarios para restaurar su honor”

Rosa Díez me contesta: “No hay juramento más fuerte en democracia que el compromiso que suscribimos con los ciudadanos a la hora de pedirles su confianza. Y ahí esta el nuestro. Si no cumplimos mereceremos ser expulsado por siempre jamas de las instituciones”

Y finalmente la conversación finaliza con mi agradecimiento y apostilla: “Gracias. Me leeré con atención los estatutos de UPyD para entender si en ese juramento está lo que pregunto y que me parecer tan relevante. Quería ahorrarme una lectura tan detallada con un simple sí. Creo que a veces es preferible concreción y contundencia. Muchas gracias por contestar, todo un detalle. Felicidades por ello”.

Leo y releo mi pregunta y no entiendo porque no se me contestó con un sí aunque fuera con alguna matización.
A todo aquel al que le he contado este episodio me dice, “todos los políticos son iguales. Estará nadando y guardando la ropa por si acaso. Hay que prever posibles futuras contingencias”.

Los del Partido del Sentido Común queremos claridad, contundencia. No queremos recovecos, lecturas innecesarias de estatuos y frases barrocas, voluntaristas que no generan confianza.

La pregunta del Partido del Sentido Común es clara, sencilla y merece una respuesta contundente, comprometida. ¿O no?

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Expectativas

Carol Graham, una peruana de 49 años que es Doctora en Economía por la Universidad de Oxford, tiene un sueño: que todo lo que hemos descubierto ayude a prosperar al mundo.

La propia Graham contesta en una entrevista concedida a El Mundo que desarrolló una línea de investigación que concluyó que más de la mitad de las personas cuya posición social había mejorado pensaba que en realidad había empeorado. Graham define a este grupo como la gente exitosa insatisfecha.

Al parecer los humanos utilizamos las expectativas como una droga, siempre queremos más.

Si has visto el documental Inside Job – el número de copias en los cines se ha multiplicado por su éxito – quizás hayas vomitado real o metafóricamente con el comportamiento de aquellos que exentos de escrúpulos han sido capaces de mentir, robar con tal de enriquecerse.

La pregunta del millón es saber si tu y yo hubiéramos sido capaces de resistir la tentación de forrarnos aunque fuera a costa de saber que lo que hacíamos estaba mal. O quizás hubiéramos optado por hacerlo (forrarnos) y simultáneamente hubiéramos optado por mentirnos (auto inventarnos algo para justificar que lo que hacíamos no estaba tan mal, incluso estaba bien).

O quizás podríamos haber salido voluntariamente de toda esa escoria. En la película sólo se nombra a una persona que huye de lo que sabía que estaba mal y sabiendo que dejaría de ganar desde ese momento la cantidad ingente de millones que estaban reservados a aquellos que participaban del juego de la mal llamada ingeniería financiera.

Muchos de los entrevistados pillados en su mentira sólo eran capaces de balbucear unas palabras entrecortadas cuando el entrevistador les machacaba literalmente con un “¿de verdad que Vd. se cree eso? No puede ser. Vd. sabe que es mentira”.

La administración Obama ha seguido haciendo uso de muchos de aquellos que hunden al mundo porque no hay suficiente producción de su droga – las expectativas -.

Si queremos hacer que el sueño de la doctora Graham se convierta en realidad y que todo lo que hemos descubierto ayude a prosperar al mundo, deberemos empezar por eliminar a quienes hemos descubierto que quieren joder al mundo.

Es fácil. Exige determinación y contundencia.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Precarios

Hace exactamente una semana tuve la oportunidad de visitar Maibar, un sitio de copas en el que Richard Vaughan – la persona que ha revolucionado la forma de enseñar inglés – es accionista y en el que Richard responde dudas relacionadas con el inglés a todos los que asisten. Esto ocurre uno de cada dos domingos.

Como quizás le ocurra a la mayoría, yo había visto a Richard Vaughan en televisión, le había escuchado en la radio y además había visitado su página web. Como ocurre con todos aquellos que salen en la tele, me había formado una opinión sobre él. Me caía bien.

Después de estar dos horas en su bar, preguntarle sobre muchas cosas y tener la oportunidad de entrevistarle junto a mi compañera Elisa Carreras para Im-channel, Barra de Ideas y Territorio y Marketing (tuvo la paciencia de aceptar hacer tres entrevistas en una) mi percepción cambió.

Pasó de un simple “me cae bien” a un mucho más contrastado y profundo “siento por él gran admiración”.

Durante esas dos horas, los asistentes le preguntamos sobre muchas cosas y muy variadas. Él criticó la forma de enseñar inglés en nuestros colegios y compartió con nosotros que su emisora de radio es alegal, pirata. Nadie le concede una licencia legal de radio. Me pareció soprendente que esto fuera así dado que es un formato único, enormemente diferencial. Le pregunté porque ocurría eso, por qué creía que no le daban esa licencia.

“Es lógico”, contestó sin acritud, con paciencia y modestia. “Los políticos tienen un trabajo precario. Si no consiguen ser reelegidos ya no tienen trabajo, tienen miedo. Necesitan volver a ser reelegidos y nosotros no generamos opinión como puedan hacerlo los que ofrecen o pertenecen a un grupo de información política como Prisa, Vocento o la Cope”.

Los políticos que supuestamente nos representan no son profesionales del bienestar de sus iguales. Los políticos son profesionales de la tertulia de los medios de comunicación, son profesionales de hablar y no escuchar, los políticos son profesionales del miedo (del suyo y de metérselo a los demás). Los políticos que nos representan son profesionales de la demagogia, de decir cosas sin sentido y quedarse tan anchos.

Véase el argumento del hasta ahora admirado Alex Vidal Quadras al respecto de la necesidad de viajar en primera clase. Pobre hombre, debe creerse lo que dice. Pobres de nosotros por tener que sufrirle, sufrirles.

Necesitamos políticos seguros de sí mismos, independientes y no ovejas que balan detrás de un jefe.
Necesitamos que se note la libertad de pensamiento en la ciudadanía y que los políticos nos den buena muestra de ello.
Necesitamos políticos que sean generosos y que sepan aceptar que los ciudadanos son mucho más importantes que su éxito social, su bienestar, sus anhelos económicos.

Como escribe Einstein “En la política no solo faltan dirigentes, sino también la independencia intelectual y el sentido de la justicia de los ciudadanos”.

¿Es posible? Claro que sí.

Es posible con el Partido del Sentido Común.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Quiero agradecer a Helena López-Casares el haberme hablado del Maïbar. Yo vuelvo.

Share
Categoría: General

Sobre la verdad

Escribe el catedrático Antonio Ruiz de Elvira (el de la foto) en un artículo publicado el 12 de septiembre de 2010 en el diario El Mundo que “Podemos arreglar el asunto, tenemos las herramientas necesarias. Pero para ello los científicos y los políticios tenemos que hablar a seres adultos e inteligentes, contar la realidad, unos, y cumplir lo que se firma y se promete, los segundos(..) El problema, como todos los problemas, es ocultar la realidad”.

Durante estos últimos días he leído a Einstein en “El mundo como yo lo veo” (comprado a un euro junto con El Mundo) que curiosamente es prologado por el mismo Ruiz de Elvira.. Dice Einstein que no ha buscado la facilidad y la felicidad como objetivos puesto que considera esos fines en sí mismos una base ética propia de una piara para cerdos.

Escribe Einstein, en cambio, que los ideales que le han alumbrado el camino han sido la verdad, la bondad y la belleza.

Supongo que la mayoría de las personas podrán estar de acuerdo con la reflexión de Einstein. Pero nuestra organización de sociedad, en cambio, no.

No buscamos la verdad, buscamos tener la razón.

En el cole, en el master se enseña oratoria, una divertida práctica que consiste en defender posiciones, aunque no te las creas. Tu compañero, convertido ahora en adversario de oratoria, defenderá la posición contraria a la tuya aunque él o ella se crea más la posición de su contrincante.

Camps dice que la verdad está en las urnas. Chaves dice que le parece injustificable que alguien hable de su familia en el Parlamento, que le parece un ataque a su intimidad.

La verdad es que en Valencia se dan y se han dado contratos por amistad, con comisiones y que esta Comunidad se gestiona mal el dinero del contribuyente, atendiendo a intereses de enriquecimiento personal. Esa es la puta verdad (perdón, pero cabrea mucho)

La verdad es que es muy sospechoso que gran parte de la familia de Chaves trabaje directa o indirectamente con la Junta de Andalucía y hay que ser muy calzonazos para no darse cuenta que eso es cuando menos feo, muy feo.

Z y R no quieren saber la verdad. La verdad es que tenéis una gran responsabilidad, que es la de procurarnos una vida mejor. Ellos miran hacia otro lado, muertos de miedo porque no saben qué sería de ellos si echaran a Camps y a Chaves. Si alguno de los dos actuara atendiendo a la verdad ganaría de calle las elecciones. Pero para ello hay que amar la verdad y tener un par de huevos de tamaño normal y no esa mierdecilla que esconden estos dos debajo de sus pantalones.
La verdad no es importante para vosotros. Simplemente queréis tener la razón. Y vuestra razón es que os votemos y creéis que eso os legitima para todo.

Ya no podéis quedar con Einstein pero podéis quedar con Antonio Ruiz de Elvira. Ojalá se os pegue algo y vuestro balance al final de vuestros días sea mucho mejor que el que ahora es. Hacéis daño. Iros.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Frases prohibidas: Esto no es una ONG

Me dice mi queridísima amiga Cristina que muchos de los profesores del máster que cursa enfatizan el valor de sus argumentos con la frase: “Esto no es una ONG”.

El profesor o profesora quiere así demostrar que los conocimientos que traslada tienen el valor de crear riqueza en el más estricto sentido de la palabra. (la primera acepción de la RAE Riqueza: Abundancia de bienes y cosas preciosas).

Da la curiosa coincidencia que una de las alumnas y compañera de mi amiga Cristina es una empleada de una ONG. Las primeras ocasiones en las que los profesores utilizaban la frase “Esto no es una ONG” la compañera de mi amiga Cristina protestaba. Ella creía que lo que estaba aprendiendo también servía para ser aplicado a una ONG y veía cierta carga peyorativa en la frase.

Como la frase-argumento “Esto no es una ONG” se ha convertido en un mantra espontáneo de los profesores que a su vez no han reparado en la presencia de una alumna que trabaja en una ONG, el conjunto de la clase se ríe (o descojona) cada vez que la frase es emitida enfáticamente por el profesor. La alumna trabajadora de la ONG ha optado por pasar de interrumpir a los profesores y se alegra que sus compañeras manifiesten con sus risas la complicidad que sienten con ella.

Estas risas hacen que el profesor no entienda nada. Debe pensar “con que poco son capaces de reírse estas alumnas” o automotivarse “hoy estoy más brillante que nunca”. Es probable (no lo he contrastado) que el profesor vuelva a utilizar “Esto no es una ONG” más veces durante la clase para volver a escuchar esas risas que tanto placer le producen.

El profesor encuentra así una manera efectiva de solazarse, ajeno a la realidad.

Así estamos construyendo el mundo. Sabemos que hacer deporte sienta bien, genera endorfinas y somos capaces de encontrar mil excusas para no darnos una vuelta. Sabemos que una de las principales causas de felicidad es dar y, en cambio, nos vangloriamos de no ser una ONG.

Sería bastante preferible que el profesor dijera que la empresa tiene como fin loable y legítimo ganar dinero y ser también una ONG. ¿O es que no es compatible?

Permíteme sugerirte que veas el vídeo que acompaña a estas líneas en el que Mark Bezos nos anima a compartir, a dar.

Una de las principales reformas del Partido del Sentido Común es la creación de un Ministerio de Aprender a Vivir. Pretende ser un instrumento útil para ayudar a sentirnos y actuar mejor.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General