Frases prohibidas: de verdad que no lo sabías

Que poco ayudamos a nuestros hijos cuando nos ofrecen una respuesta sincera, ingenua e ignorante y nosotros les contestamos con una sonrisa algo burlona o con un supuestamente cariñoso, al tiempo que algo despectivo “pero que bruto eres”.

Al niño se le quita las ganas de preguntar a quien responde así a su respuesta. “Encima que me lanzo mira lo que me dice el sabiondo. Como si él hubiera nacido aprendido” debe pensar su consciente, subconsciente o inconsciente, no lo tengo claro.

Parece inherente a la mayoría de los seres humanos ignorantes (entre los que, sin duda, nos encontramos más que muchos) la necesidad de demostrar lo que uno sabe porque es tanto lo que uno no sabe que hay que demostrar que uno ha leído o conoce, visitado al menos algo. Si uno lee atentamente ese libro de actualización al minuto que es Facebook se da cuenta que este análisis es fácil de percibir.

Y tenemos tan mimetizado este comportamiento, que hacemos uso de esta frase prohibida: ¿de verdad que no lo sabías? cuando el interlocutor manifiesta su desconocimiento sobre algo que decimos. La pregunta es de un hiriente y gilipollesco extraordinario. No conduce a nada, es una pregunta con la respuesta ya sabida y es una invitación para no volver a hablar en la vida con quien la plantea.

Así pasa lo que pasa; los pequeños no preguntan más a sus padres porque ya saben el tono de su respuesta y así nos ocurre de mayores que respondemos moviendo la cabeza de arriba a abajo aunque no tengamos ni repajolera idea de lo que el otro habla.

Todo menos tener que contestar a un despreciable y prohibido ¿de verdad que no lo sabías?.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Hay más frases prohibidas en este espacio. Si quieres leer sobre alguna de ellas, te sugiero que pongas en el buscador “Frases prohibidas” y si todo funciona correctamente podrás acceder a ellas. Espero que te gusten y si tienes alguna que sugerirme te lo agradeceré ad infinitum.

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Categoría: General

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