Frases prohibidas: Lo importante es que sea feliz

Dice mi amiga Angeles, una profesional de la investigación, que cuando tenga un buen rato libre va a ponerse a trabajar en hacer un estudio sobre las percepciones que los españoles tenemos sobre las profesiones.

Cree que ese estudio nos ayudaría a comprender lo tontas y ridículas que pueden llegar a ser nuestras percepciones sobre determinadas profesiones. En el caso que ese estudio se realizara y se publicara será de utilidad.

A mi amiga Angeles se le ha ocurrido esa brillante idea porque ha tenido que escuchar durante algunos meses y de forma repetida esta frase prohibida: lo importante es que sea feliz.

Te cuento. El hijo de Ángeles nunca ha sido un buen estudiante y a pesar de su indudable inteligencia, su también indudable pereza ha hecho que los estudios nunca se llevaran bien con él. Ángeles – como casi todo universitario – quería que su hijo también lo fuera y luchó lo indecible para que eso ocurriera.

Un buen día se dió cuenta que su hijo no iba a estar contento en ninguno de los estudios universitarios con los que ella soñaba para él y pudo descubrir un área de conocimiento en la que su churumbel se lo pasaría bien. Pero no era una carrera, se trataba de una formación de grado superior.

Los conocidos de Ángeles le preguntaban qué era de su hijo, que cómo le iba. Y Ángeles contestaba que había empezado electrónica. Al parecer esos conocidos han tenido una respuesta casi unánime a la contestación de Ángeles: una cara de solidaridad acompañado por un “lo importante es que sea feliz”.

Y mi amiga se pregunta que hubiera pasado si su hijo estuviera estudiando para notario. ¿Habría alguna persona que se hubiera acordado de la felicidad de su hijo?. ¿Hubieran utilizado sus amigos la expresión “lo importantes es que sea feliz” ?

Mi amiga se pregunta si eso de que “lo importante es que sea feliz” no es una obviedad. Por supuesto que lo importante es que sea feliz, pero a qué cuernos viene esa frase prohibida en ese contexto y dicha con cara de funeral.

Espero que Ángeles investigue y nos descubra nuestros errores, que será la única manera que salgamos de ellos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General