Ética

Ayer tuve la oportunidad de conocer a una persona cuyo discurso me emocionó mucho. Lamentablemente, sólo llevaba un pañuelo de papel y no pude enjugar mis lágrimas y sonarme (con perdón) con la comodidad debida.

Antes de que esa persona – Liz Murray – hablara en el escenario del Teatro Alcázar y delante de unos 600 chavales y unos pocos adultos tuve la suerte de escuchar en directo por segunda vez en mi vida a Antonio Garrigues Walker.

Lo que escribí hace tiempo, sigo hoy pensándolo aún con más fuerza y rotundidad. Ponte a comparar a Z y a R con Garrigues y se te caen los palos del sombrajo. Si Garrigues fuera Presidente del Gobierno, tu y yo sabríamos que la inteligencia y la ética prevalecerían por encima de los intereses personales, el amiguismo, el engaño y la corrupción.

Compara a Z y a R con Garrigues y encuentras tan grandes y severas diferencias que te hacen pensar cómo podemos tener tanto y haber elegido tan mal.

Las breves palabras que Antonio Garrigues Walker dirigió a los chavales versaban sobre la ética. A él, como a ti y como a mí supongo que lo primero que nos preocupa es tener la sensación de estar representados por quiénes lejos de tener un comportamiento ejemplar, nos enseñan una asquerosa combinación de frentismo y corrupción acompañado por un voluntarismo infantil.

En defnitiva una combinación de maldad y estupidez que a los del Partido del Sentido Común no nos mola nada.

Garrigues definió la ética como “Hacer lo que se debe hacer”. Nada más que eso. Y escuchándole me di cuenta que no siempre hago lo que debiera hacer.

Garrigues es genial, es sabio..tiene mucho sentido común. Garrigues consigue hacernos pensar, cambiar, ser mejores.

Antonio Garrigues Walker: ¡Sálvanos!, por favor.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Gracias, muchísimas gracias a la APD por invitarme a ese maravilloso acto con Liz Murray y Antonio Garrigues Walker.

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Categoría: General