Gates y Fabra

¡Felicidades Castellón! Una de las principales preocupaciones de los castellonenses ha sido resuelta. Era un clamor popular: Castellón lo necesitaba si quería que sus gentes pudieran vivir mejor, aumentar el empleo, que las tierras fueran más productivas. Era un mal endémico, de toda la vida. Menos mal que el interés general – esta vez sí – ha vencido los intereses particulares de unos pocos.

En defintiva: era necesario. Por una vez las autoridades se han puesto al lado del pueblo y le han hecho caso.

Catellón ya tiene aeropuerto y esa tierra, que tanto necesitaba de la comunicación aérea, se siente liberada puesto que es zona de dificilísimo acceso. No en vano Castellón es la isla más remota de la Islas Valencianas.

Tiene mucha razón Luis Carlos Fabra, el admirado y querido por toda España cuando dice que “no vamos a dejar la oportunidad de inaugurar el aeropuerto cuando se trata de la obra más importante que se ha hecho en Castellón”. Fabra se ha dejado la piel en esto, creo que son 140 millones de euros los que ha invertido este hombre generoso donde los haya. Pobrecillo, lo da todo por Castellón. Se ha dejado todo su patrimonio en este, tan necesario aeropuerto.

Veo en TED (www.ted.com) a un tipo que no debe saber lo bien que se administran los recursos en Castellón. No debe conocer a LuisCa. Este pobre hombre, sin apenas idea de nada se llama Bill Gates.

En su breve conferencia (son diez minutos. No hacen falta más si tienes algo interesante que decir y sabes decirlo bien) nos cuenta que las empresas no pasamos la vida analizando en qué gastamos cada euro que sale. Dice que incluso en las grandes empresas hay decenas o centenas de analistas que valoran en qué se gasta el dinero la empresa. Analistas que además opinan al respecto.

Dice Bill Gates – insisto que no conoce Castellón – que la principal empresa en casi cualquier país son los gobiernos públicos y que estos no cuidan de nuestro dinero. Y que su forma de gastar el dinero pone en peligro el futuro de los países porque su poca sabiduría en el gasto lleva necesariamente a sacrificar dinero de la educación (supongo que entre otras muchas cosas). Y lo demuestra.

Los del Partido del Sentido Común no pedimos mucho. Queremos mecanismos de control, gente que administre el dinero con sumo cuidado, valorando la rentabilidad económica, social, presente y futura de lo que hagan. Queremos que se nos asegure que toda la mierda en torno a adjudicación de concursos públicos va a ser eliminada. Cualquiera que haya estado cerca de ese mundillo sabe que todo es mentira. Los gestores crean al mismo tiempo la trampa que la ley.

No necesitamos aeropuertos en Castellón porque eso no diferencia a la provincia del resto de España, afecta a demasiados pocos teniendo mucho por hacer. Es poco inteligente y huele demasiado a protagonismo y para los bien pensados también a otras cosas.

En Valencia necesitan cambiar. Lo lamentable es que los de Z son realmente malos y la población no tiene a quién votar.

Te dejo el vídeo de Bill Gates. Enjoy it!

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Frase necesaria: No sé

Uno de los tertulianos del programa Hoy por Hoy de la Cadena SER se felicita porque otro compañero ha dicho “No sé”. El tertuliano alborozado en cuestión dijo algo así como “es la primera vez que un periodista dice no sé”.

Los llamados tertulianos van de un plató a otro, de emisora en emisora opinando por doquier de todo aquello que se plantee. Son pocas las veces que verdaderos expertos tienen voz en esas tertulias y cuando lo hacen, dejan normalmente en evidencia a aquellos que opinan con una seguridad pasmosa de todo.

Lo que ocurre en la televisión y otros medios de comunicación tiene su influencia en la sociedad y las discusiones de bar o de familia están alimentadas – lógicamente – por lo que escuchamos y vemos. Los que nos convertimos en tertulianos domésticos repetimos con frecuencia los comportamientos de los tertulianos mediáticos y nos disponemos a saber de todo y nos cuesta horrores reconocer que no sabemos.

No imagino a un político respondiendo “no sé” porque temerá ser criticado por ese arrebato de sinceridad. Quizás su temor esté fundado porque serán muchos los que valoren ese reconocimiento como una ignorancia imperdonable, impropia de aquel que lo debería saber todo ¿?

En cambio, los del Partido del Sentido Común agradecemos mucho que alguien diga no sé y se proponga saber. Nos mosquea aquel que tiene respuestas para todo, nos recuerdan a los niños pequeños que van justificándose con argumentos creados a medida de esa necesidad humana de tener siempre razón.

Por eso creemos que es No sé es una frase necesaria.

¡Viva el Partido del Sentido Común!<

Share
Categoría: General

Frases prohibidas: de verdad que no lo sabías

Que poco ayudamos a nuestros hijos cuando nos ofrecen una respuesta sincera, ingenua e ignorante y nosotros les contestamos con una sonrisa algo burlona o con un supuestamente cariñoso, al tiempo que algo despectivo “pero que bruto eres”.

Al niño se le quita las ganas de preguntar a quien responde así a su respuesta. “Encima que me lanzo mira lo que me dice el sabiondo. Como si él hubiera nacido aprendido” debe pensar su consciente, subconsciente o inconsciente, no lo tengo claro.

Parece inherente a la mayoría de los seres humanos ignorantes (entre los que, sin duda, nos encontramos más que muchos) la necesidad de demostrar lo que uno sabe porque es tanto lo que uno no sabe que hay que demostrar que uno ha leído o conoce, visitado al menos algo. Si uno lee atentamente ese libro de actualización al minuto que es Facebook se da cuenta que este análisis es fácil de percibir.

Y tenemos tan mimetizado este comportamiento, que hacemos uso de esta frase prohibida: ¿de verdad que no lo sabías? cuando el interlocutor manifiesta su desconocimiento sobre algo que decimos. La pregunta es de un hiriente y gilipollesco extraordinario. No conduce a nada, es una pregunta con la respuesta ya sabida y es una invitación para no volver a hablar en la vida con quien la plantea.

Así pasa lo que pasa; los pequeños no preguntan más a sus padres porque ya saben el tono de su respuesta y así nos ocurre de mayores que respondemos moviendo la cabeza de arriba a abajo aunque no tengamos ni repajolera idea de lo que el otro habla.

Todo menos tener que contestar a un despreciable y prohibido ¿de verdad que no lo sabías?.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Hay más frases prohibidas en este espacio. Si quieres leer sobre alguna de ellas, te sugiero que pongas en el buscador “Frases prohibidas” y si todo funciona correctamente podrás acceder a ellas. Espero que te gusten y si tienes alguna que sugerirme te lo agradeceré ad infinitum.

Share
Categoría: General

Frases prohibidas: Lo importante es que sea feliz

Dice mi amiga Angeles, una profesional de la investigación, que cuando tenga un buen rato libre va a ponerse a trabajar en hacer un estudio sobre las percepciones que los españoles tenemos sobre las profesiones.

Cree que ese estudio nos ayudaría a comprender lo tontas y ridículas que pueden llegar a ser nuestras percepciones sobre determinadas profesiones. En el caso que ese estudio se realizara y se publicara será de utilidad.

A mi amiga Angeles se le ha ocurrido esa brillante idea porque ha tenido que escuchar durante algunos meses y de forma repetida esta frase prohibida: lo importante es que sea feliz.

Te cuento. El hijo de Ángeles nunca ha sido un buen estudiante y a pesar de su indudable inteligencia, su también indudable pereza ha hecho que los estudios nunca se llevaran bien con él. Ángeles – como casi todo universitario – quería que su hijo también lo fuera y luchó lo indecible para que eso ocurriera.

Un buen día se dió cuenta que su hijo no iba a estar contento en ninguno de los estudios universitarios con los que ella soñaba para él y pudo descubrir un área de conocimiento en la que su churumbel se lo pasaría bien. Pero no era una carrera, se trataba de una formación de grado superior.

Los conocidos de Ángeles le preguntaban qué era de su hijo, que cómo le iba. Y Ángeles contestaba que había empezado electrónica. Al parecer esos conocidos han tenido una respuesta casi unánime a la contestación de Ángeles: una cara de solidaridad acompañado por un “lo importante es que sea feliz”.

Y mi amiga se pregunta que hubiera pasado si su hijo estuviera estudiando para notario. ¿Habría alguna persona que se hubiera acordado de la felicidad de su hijo?. ¿Hubieran utilizado sus amigos la expresión “lo importantes es que sea feliz” ?

Mi amiga se pregunta si eso de que “lo importante es que sea feliz” no es una obviedad. Por supuesto que lo importante es que sea feliz, pero a qué cuernos viene esa frase prohibida en ese contexto y dicha con cara de funeral.

Espero que Ángeles investigue y nos descubra nuestros errores, que será la única manera que salgamos de ellos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

dios

Hay gente que se creen dioses y no paran de nombrar a Dios en vano.

Gente poderosa, que es capaz de dominar pueblos, países, empresas enteras y sentirse como dioses cada vez que salen a la calle y miles de soldados desfilan rectos como varas o pasean satisfechos al lado de empleados que se sienten atemorizados cada vez que se acercan.

Son dioses que no les preocupa la gente. Son dioses la mar de extraños. Dioses que creen que una de las principales virtudes del ser humano debe ser el temor a dios, es decir a ellos.

Un amigo que ha conocido de cerca a unos cuantos de estos dioses dice cosas increíbles de ellos. Son dioses caprichosos, infantiles, estúpidos, preocupados por salir guapos y saludables en la foto, aunque por dentro se estén pudriendo.

Con un sólo Dios nos basta y nos sobra.

A los dioses que se creen Dios debemos invitarles a partir y enseñarles puerta. Son dioses que no hay dios ni humano que comprenda.

Paradójicamente estos dioses tienen oportunidades de hacer el bien, de conseguir que miles, millones de personas vivan mejor y por su puñetero endiosamiento no paran de joderla.

Estoy empezando y no quiero acabar de leer el libro ¡Indignaos! de Stéphane Hessel, el que fuera compañero de De Gaulle en la Resistencia. Hessel nos escribe treinta y ocho páginas en las que manifiesta su estupefacción por nuestra indiferencia y nos anima a la insurrección pacífica.

Eso suena a buen sentido común.

He ilustrado este texto con dos hombres endiosados. Son casos de extremo endiosamiento. Lamentablemente vivimos rodeados de otros dioses mucho más cercanos a nosotros que campan a sus anchas sin ser públicamente identificados como tales. ¡Indignémonos!

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Ética

Ayer tuve la oportunidad de conocer a una persona cuyo discurso me emocionó mucho. Lamentablemente, sólo llevaba un pañuelo de papel y no pude enjugar mis lágrimas y sonarme (con perdón) con la comodidad debida.

Antes de que esa persona – Liz Murray – hablara en el escenario del Teatro Alcázar y delante de unos 600 chavales y unos pocos adultos tuve la suerte de escuchar en directo por segunda vez en mi vida a Antonio Garrigues Walker.

Lo que escribí hace tiempo, sigo hoy pensándolo aún con más fuerza y rotundidad. Ponte a comparar a Z y a R con Garrigues y se te caen los palos del sombrajo. Si Garrigues fuera Presidente del Gobierno, tu y yo sabríamos que la inteligencia y la ética prevalecerían por encima de los intereses personales, el amiguismo, el engaño y la corrupción.

Compara a Z y a R con Garrigues y encuentras tan grandes y severas diferencias que te hacen pensar cómo podemos tener tanto y haber elegido tan mal.

Las breves palabras que Antonio Garrigues Walker dirigió a los chavales versaban sobre la ética. A él, como a ti y como a mí supongo que lo primero que nos preocupa es tener la sensación de estar representados por quiénes lejos de tener un comportamiento ejemplar, nos enseñan una asquerosa combinación de frentismo y corrupción acompañado por un voluntarismo infantil.

En defnitiva una combinación de maldad y estupidez que a los del Partido del Sentido Común no nos mola nada.

Garrigues definió la ética como “Hacer lo que se debe hacer”. Nada más que eso. Y escuchándole me di cuenta que no siempre hago lo que debiera hacer.

Garrigues es genial, es sabio..tiene mucho sentido común. Garrigues consigue hacernos pensar, cambiar, ser mejores.

Antonio Garrigues Walker: ¡Sálvanos!, por favor.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Gracias, muchísimas gracias a la APD por invitarme a ese maravilloso acto con Liz Murray y Antonio Garrigues Walker.

Share
Categoría: General

Sobre el sentido del humor

Hay quienes no sabemos contar chistes y cuando alguien nos invita a hacerlo procuramos batirnos en retirada y decir la verdad: “no sé contar chistes, lo siento”.

Escuchas la misma historia en boca de otro y alucinas. En mi caso, a medida que voy contando el chiste voy deseando que se acabe. Ya me sé el resultado: “No le veo la gracia” o “¡qué mal lo has contado!” o el inmisericorde “lo has destrozado”.

Por lo tanto, los que no sabemos contar chistes y hemos sido capaces de reconocer esta característica asociada a nuestra persona no contamos chistes.

Hay gente que tiene gracia, mucha gracia. No necesariamente para contar chistes, simplemente tienen gracia y le sacan punta a todo y se pasan el día haciendo reír a los que les rodean. Es bueno estar cerca de esas personas porque te alegran la vida.

Y hay quien quiere hacerse el gracioso, tiene poder y quiere que los demás le ríamos la gracia. Esto produce momentos difíciles: el interlocutor (el que debe reírse del que hace la gracia pero que no tiene ninguna gracia) se ríe por educación, mientras siente vergüenza ajena (sabe que el otro quiere hacer gracia pero no la tiene), algo de pena (¡pobre hombre, no tiene ni puta gracia y se cree gracioso) y cierta animadversión (no sé porque tengo que reirle las gracias a este tipo).

Si el que se hace el gracioso se diera cuenta la poca gracia que tiene, creo que dejaría de hacer gracias y los demás le daríamos las gracias por dejar de hacerlas (me he gustado en esta frase)

Hoy he visto a Zapatero en dos cortes en la tele.

En el primero, dice que Rajoy debe hablar con Dios. Una vez que ha hecho la gracia, el gracioso (en este caso Zapatero) hace un breve silencio, gesticula con un signo de aprobación a quien le está escuchando (como diciendo: ¡qué gracioso he estado!). Después de comprobar que le ríen la gracia (o eso cree él) sigue con su discurso.

En el otro corte de la tele, Zapatero dice que no ha podido hablar con Rubalcaba, pero que está seguro que cuando vea el partido del Barça se sentirá mejor. Vuelve a hacer el breve silencio, gesticula con signo de aprobación y sigue con su discurso.

Debe ser una faena no ser gracioso hacer tantas gracias y que te las rían. Uno debe acabar un poco esquizofrénico y equivocado.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Frases prohibidas: eso no lo ha hecho nadie

Creo que nadie duda que la experiencia es un grado.

Y creo que casi nadie duda que la experiencia puede ser también un freno.

A medida que uno va cumpliendo años y va viendo y viviendo, va convirtiendo la audacia e ingenuidad del pasado en prudencia. A veces en una prudencia indeseable, desmedida.

Hace ya un par de semanas tuve la oportunidad de conocer a dos empresarios que se han metido en un negocio que es a su vez un reto apasionante; formar a chavales de trece a quince años en la comunicación, en la creatividad, en el liderazgo.

Vamos, en todo lo que no se enseña en el cole o en el instituto, no por falta de ganas de los directores de los coles o desconocimineto de los profesores, sino porque no está en el puñetero programa. Sí, ese que hacen los expertos en educación: los políticos.

Esta aventura empresarial persigue el legítimo objetivo de ganar dinero pero lo que mueve a estos empresarios no es eso precisamente. Sin pasta morirán, pero este tipo de gente también mueren si no hay algo que les revuelva las entrañas y que ayude a cambiar el mundo. El proyecto se llama YPD (Young Potencial Development) y puedes verlo en www.ypdcamp.com

Los que han fundado este maravilloso espacio se han dado muchas vueltas presentándolo a diestro y a siniestro antes de que fuera una realidad. Según me dicen la frase más repetida entre sus interlocutores era “Eso no lo ha hecho nadie”. Los que se lo decían no eran historiadores que quisieran constatar la novedad del proyecto, eran desanimadores oficiales que pretendían avisar de lo imposible del proyecto porque nadie lo había hecho antes. En defnitiva, desanimar. Sin mala leche, pero desanimar.

Lamentablemente no he tenido en mi vida una idea tan buena como esta y no he tenido la suerte que nadie me dijera “Eso que vas a hacer, no lo ha hecho nadie”, porque sé que a tipos como estos empresarios y más modestamente a mí nos motiva la re-leche que nos digan este tipo de frases prohibidas.

Más ingenio, más riesgo, más novedad. No es necesario que siempre sea más de lo mismo. No es necesario que eso lo haya hecho todo el mundo y todos los demás tengamos que repetirlo.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. En este espacio hay más frases prohibidas. Puedes encontrarlas poniendo en el buscador “frases prohibidas”. La dedicada a “Te lo digo yo” es de los post más vistos de este modesto Partido del Sentido Común. Si se te ocurre alguna frase prohibida es bienvenida. Gracias.

Share
Categoría: General

Frases prohibidas: Está forrado

Los atributos más valorados del resto de seres humanos – que no de uno mismo – es la riqueza y el poder.

El hecho que los demás (padres, amigos, cónyuge..) admiren tanto el dinero y el poder hace que el ser humano lo desee con tanta fiereza.

Pero ni el dinero ni el poder dan lo que el ser humano valora más para sí mismo: sentirse bien, sereno.

Curiosamente este mismo ser humano que ha alcanzado el dinero y el poder y sabe que en ellos no se encuentra la verdad, valora el poder y el dinero de los demás.

Mientras escribo me pregunto si estoy loco, es posible que sí.

Tanto nos aturde el dinero que tienen los demás, que a veces definimos a la persona con dos palabras: “está forrado”. Dos palabras que no dicen nada de la aportación del individuo a la sociedad, a su empresa…, sólo definen su condición de poseedor de mucho dinero.

Que una persona sea definida como que “está forrada” tiene un punto de peyorativo para el definido como tal y desde el Partido del Sentido Común sugerimos que sólo sean definidos así los que merecen semejante castigo.

Me explico.

Emilio Botín es el banquero más habilidoso y no merece que sufra la penalidad de ser definido con esa frase prohibida a pesar de su gran riqueza.

Luis Rojas Marcos, Valentín Fuster son dos grandes médicos que seguro que tienen mucha pasta pero lo principal de su vida y de su aportación a la sociedad está lejos de su condición de adinerados.

Y lo mismo ocurre con Rafa Nadal o con Steve Jobs. Tienen mucho dinero pero eso no es de lo que hay que hablar de ellos.

Tu y yo conocemos, en cambio, a muchos que se les debe definir con esas dos palabras “está forrado”. Porque no hay ninguna otra cosa que decir de ellos. Ni creo que ellos tengan nada más que decir de sí mismos.

Diremos así que “fulanito liga porque está forrado”, “menganita le tratan bien en el restaurante porque está forrada” dando a entender que fulanito no liga por sus encantos ni menganita es tratada bien porque sea especialmente amable, todo lo consiguen por la admiración que produce haber almacenado dinero y propiedades.

Parece que en la política hemos tenido y tenemos a unos cuantos que “están forrados”.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General