Explicaciones

Explicar al que debiera explicar no apetece mucho, aunque quizás sea necesario.

Alguien pidiendo explicaciones cuando el resto del mundo se las pide. Este es el caso.

Fidel Castro no debe vivir en Cuba o si lo hace -como probablemente parece que es – sus ácolitos deben darle vueltas por los pocos sitios por donde no se nota que el país donde manda está en ruinas, la gente hasta las pelotas de él y su familia.

Cuba tiene todo (clima, playas, buena gente, humedad para cultivar las tierras) para que allí se viviera mejor que bien.

Fidel Castro se ha lanzado a pedir explicaciones a Mubarak, a Obama y al sum sum corda. Les pide explicaciones de por qué Mubarak se ha enriquecido mientras su pueblo vive mal.

A Mubarak le podemos pedir explicaciones tú, lector del Partido del Sentido Común, Obama y yo. Pero Castro, no.

Alguien me cuenta que los guardias de la revolución van muy frecuentemente al aeropuerto de La Habana para custodiar la salida de grandes, enormes paquetes de billetes para ser depositados en cuentas o ser escondidos debajo de a saber qué almohada.

Castro, es un ser indeseable y no puede pedir explicaciones a nadie.

Lo mismo ocurre en nuestras instituciones. Hay demasiados que piden explicaciones sin saber ni cómo empezar a explicar lo que les toca. Acusan sin saber responder creíble y claramente de lo que son acusados.

Iros, por favor. Dedicaros a cualquier otra cosa, por favor. Por favor, por favor. Please.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General