No le gusta viajar

Amparo Larrañaga dice en una entrevista que a ella no le gusta viajar. Dice “que el viaje que no sea interior no le divierte nada”.

A muchos nos gusta viajar, pero a Amparo no.

A Pedro Solbes no le gusta el cine. Dice que sabe que es posible que no sea muy popular decirlo, pero él nunca va al cine.

A muchos nos gusta el cine, pero a Pedro no.

A Ricky Martin no le gustan las mujeres. Le ha costado salir del armario porque quizás su condición de homosexual no case muy bien con la del sex symbol que vuelve a muchas mujeres locas.

A muchos nos gustan las mujeres, a Ricky no.

Hace unos meses fui a un restaurante y la persona con la que ese día almorzaba, me preguntó si me parecía bien que pidiéramos mollejas de cordero y las compartiéramos.

“Lo siento” – le contesté. “No me gustan las mollejas”

“¿Las has probado?” me preguntó con tono algo inquisitivo.

“Claro, si no no diría que no me gustan” respondí defendiéndome del súbito tercer grado mollejil.

“Es imposible que no te gusten las mollejas. Están increíbles. Las que hayas probado no estarían buenas” argumentó.

“¿Hablas en serio?” le pregunté.

“Claro, te lo digo yo: es imposible que a alguien no le gusten las mollejas”

No pude hacer otra cosa que reírme, eso sí con mucha educación, en su cara.

Me encanta que hayan personas que no les guste viajar, que no les guste el cine, hombres que les gusten los hombres y personas que me quieran y otras que me detesten.

Además de tolerar la diversidad en el ser humano, la admiro, la quiero, la amo.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General