¿Y si el Barça no gana la Liga?

robar


Ante la impotencia que la mayoría de los ciudadanos sentimos en relación a los que nos representan (los llamados políticos) hay una afirmación que se extiende peligrosamente.

Esta afirmación parte de una premisa: “todos los políticos roban”.

Y de esa premisa se concluye: “Dado que todos los políticos nos roban, que por lo menos no sean gilipollas y nos ayuden. Da igual que nos roben, pero que por lo menos no nos hundan, que sean inteligentes”.

Ya digo, estamos desesperados.

Si uno interpela al que plantea este pensamiento diciéndole: “Yo no quiero que me roben. No quiero que me engañen. No puedo admitir que un político robe”, recibe como contrapartida una mirada que se acerca más a la incredulidad que al estupor y recibe este tipo de contestación: “No hay político que no robe. Y si no roba, debe ser un bicho raro. Lo importante no es que no robe, sino que haga bien las cosas”.

Parece que el ex presidente del Barça se ha dedicado durante sus años de mandato a pillar cacho o al menos hay algún indicio que esto haya ocurrido. Hoy los periódicos dicen que Laporta se ha llevado comisiones de intermediarios por valor de tres milllones de euros, una pasta.

Durante el mandato de Laporta, el Barça ha ganado Ligas, Champions League, Copa del Rey y otras muchas cosas más.

Supongamos que su sucesor hace las cosas razonablemente bien en lo deportivo y no roba y se preocupa por el bienestar de la masa social y utiliza a la institución para el beneficio de la sociedad en su conjunto. Pero no gana la Liga porque la pelota no entra, maldita sea.

Quizás el socio olvidara entonces que Laporta le ha mangado (si es que lo ha hecho y se demuestra), que le ha ninguneado y se ha aprovechado de su cargo para enriquecerse. Quizás al socio le importe nada más que su Barça gane muchas copas y le dé igual que se robe, se mate o se viole los principios morales más elementales.

A lo mejor en nuestras empresas, en nuestras familias también hemos llegado a la conclusión que nos da igual cómo, lo importante es el resultado.

En la hipótesis nada deseable (soy del Atleti) que el Madrid ganara la Liga, creo que va a ser difícil que un aficionado del Barça le diga a su adversario: “Sí, este año no hemos ganado, pero estoy contento, tenemos una Junta directiva honrada”. Su interlocutor le miraría con la extrañeza y miedo con el que se mira a un extraterrestre.

Eduardo Punset dice que ahora se hace más necesario que nunca el denominado aprendizaje social.

Supongo que sí. ¿Por dónde empezamos?

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General

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