Enemigo

enemigos

Me he enterado gracias a una persona que dos personas me han declarado su enemigo.

No pienses que se trata de niños que de forma caprichosa van repartiendo su amistad y enemistad. No, son varones que ya no cumplirán los cincuenta años, peinan canas, tienen hijos y una empresa con empleados y beneficios.

Esta solemne declaración se produce como consecuencia de haber aceptado trabajar para uno de sus competidores. Como consecuencia del trabajo realizado supongo que las cosas son algo más difíciles y han decidido, como te digo, nombrarme enemigo. No sé si sentirme contento o preocupado, debo meditar al respecto.

Una persona mucho más joven, sabedora que he sido honrado con este nombramiento, manifiesta que no tiene previsto ni espera nombrar enemigo a nadie. Piensa competir duro con el ingenio, la creatividad, el trabajo y tratar de vencer a quienes son sus adversarios en el mundo de la empresa, aquellos que operan en su mismo mercado de referencia, aquellos que persiguen al mismo cliente que él.

La cultura de la enemistad, de la confrontación se extiende peligrosamente.

Los políticos saben bien que es eso de nombrar enemigos. Los que discrepan son infieles y su infidelidad significa ponerse enfrente. O estás conmigo o estás contra mí.

Como nos hubiera gustado que el previsible guión que sucedió después del episodio de sinceridad del Presidente de Castilla La Mancha, Barreda, hubiera sido otro diferente.

Con sus disculpas, con su marcha atrás pudo lograr que la enemistad de cientos de ex-amigos se amortiguara. Pero seguro que su discrepancia no permitirá que las cosas vuelvan a ser como antes y ya unos cuantos le han puesto la cruz por sincero.

Barreda, no te preocupes que seguro que te quedan muchos amigos.

No arriesgues. No digas la verdad. Tienes 2.054 en Facebook y un blog al que vas a tener que cambiar el nombre (“El blog transparente”).

Es un consejo de amigo.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General

Deja un comentario