Rotundamente, nadie

nadie

Todos los que estamos, aunque sea parcialmente, en nuestro sano juicio estamos pre-ocupados por los cientos de miles de pre-parados.

Por las decenas de miles de jóvenes que salen de sus carreras, másteres, cursos de idiomas y no encuentran trabajo, alguna vez ni siquiera prestando sus servicios gratis o cuasi- gratis.

¿Qué es lo que está pasando?

Las empresas buscan, buscamos en los pre-parados mano de obra barata para hacer funciones de cierto valor añadido y lo compensamos con salarios con los que sólo es posible seguir viviendo en casa de los padres y haciendo botellón en la calle.

En las empresas nos hemos formado poco, o al menos insuficientemente y los que ya peinamos canas acreditamos como principal aval la experiencia, que no el conocimiento actualizado. Valemos más por viejos que por perros. Y eso no significa más productividad…, bien al contrario, significa más miedo, más tapón y más jaulas de oro (centenas de miles de personas multiplican 45 días por año trabajado cada semana. Muchos de ellos están deseando que alguien les haga la multiplicación en un papelito en forma de liquidación)

Los chavales vienen preparados con multitud de títulos, es una pasada. Pero las Universidades españolas son malas, el sistema educativo es malo, poco práctico.

Los chavales han hecho lo que sus padres les han dicho…, muchos títulos, cuántos más mejor. Pero los chavales vienen sin saber escribir, sin saber hablar, sin saber estar, con escasa curiosidad. Creo que algunos están deseando salir del despacho de la entrevista y seguir cosechando títulos, tiene un punto vicioso la cosa.

En la Universidad hay mucho profesor que está orientado a si mismo, a su ombligo. Y no es su culpa, es que el sistema educativo ha propiciado que el profesor valga más si publica en revistas que nadie lee y, en cambio, no tiene tanta importancia si sus alumnos aprecian que han aprendido y que el profesor es bueno.

En los colegios no se enseña a los profesores a comunicar. Es acojonante. Da miedo lo poco que hemos avanzado en la materia.

En las Universidades, en el colegio no se habla de cambiar el mundo, no se habla de la felicidad.

Y los pre-ocupados y los pre-parados seguimos sometidos a la inercia, necesitamos de alguien o alguienes que piensen de una forma diferente, que nos ayuden.

De los que veo, nadie… rotundamente nadie está lo más mínimamente capacitado.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General