Vaya lío..

tomas gomez

Recuerdo que hace ya muchos años pregunté a un compañero que trabajaba en la SER quiénes eran esas nuevas personas que vestidas todas igual habíán hecho aparición de forma repentina en nuestras oficinas.

“Son unos arturos” – me contestó.
¿Unos arturos? – para mí esa palabra sólo era el plural del nombre propio Arturo.
No te enteras de nada – me espetó – Son unos arturos, los de Arthur Anderesen, que vienen a hacernos la auditoría.
¡Ahhh! – contesté. Supongo que ni sabía lo que era ni Arthur, ni Andersen. Pero no estaba dispuesto a pasar por ser todavía más ignorante.

Con el paso del tiempo y una vez que entendí a la perfección que eran los auditores y especialmente los “arturos” me convertí en un experto – como todo hijo de vecino – en reconocerlos. Así, podría ir a una oficina y decirle a mi interlocutor “tenéis a los arturos por aquí”. Y él o ella decirme con una sonrisa…”Sí, así es. Es increíble lo reconocibles que son”.

Los “arturos” eran fácilmente identificables, lo cual suponía un mundo de ventajas.

Cambiando de tercio profesional, que no sobre el tema en cuestión, algo parecido pasaba con los políticos de los años 80. Los llamados “descamisados”, que en realidad eran los “descorbatados” eran los seguidores del joven e impresionante Felipe González. El líder aparecía en el estrado del mitín sin corbata y sudoroso, al igual que lo hacía Alfonso Guerra y resto de acompañantes.

Nadie hubiera imaginado, por aquel entonces, a Fraga con chaqueta de pana o sin corbata.

Pues, querido, querida, las cosas han cambiado. ¡Vaya lío!.

Veo a una persona a la que la corbata le queda bien y que sin ella parece como desnudo: Cristóbal Montoro. Sale a la palestra para comentar el tema de Marruecos. Me lo imagino inseguro sin el apósito alrededor de su cuello, ¿por qué he de quitármelo, a mí que tan bien me sienta? seguro que le ha preguntado a Mariano. Porque esssstamos dando una imagen de modernidad y es importante que todosssssss la ressssspetemosssss (espero que pilles el juego de la s)

montoro

A continuación salen Pepe Blanco, Tomás Gómez, Lissavetsky,…. todos ellos con corbata y sin traje de pana (uff!! qué calor)

A nosotros nos irá mal mientras a nuestros políticos le vaya bien esto de ser fieles al pensamiento único.
En el Partido del Sentido Común nos da un mucho igual cómo vayan vestidos y queremos personas que piensen para un sólo objetivo: el bienestar de los ciudadanos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General