Sentimientos analógicos y digitales

¿Qué opinas de las personas que ponen en marcha mecanismos de defensa emocionales?

Se trata de evitar a toda costa enfrentarse a todo aquello que les pueda entristecer: una película, una noticia, una historia. En definitiva, el llanto no forma parte de sus vidas e incluso quien llora puede ser objeto de sus burlas porque lo consideran una debilidad.

La persona que activa esos mecanismos de defensa vive plácidamente sumida en un catálogo de sentimientos digitales que le preservan de las incómodas sorpresas a las que se tendría que enfrentar en el caso de eliminar esas defensas.

Los que evitan las emociones, los llantos deben saber que su elección tiene un precio: sus alegrías también son contenidas y al igual que con sus tristezas. No podrán disfrutarlas en toda su riqueza.

El sonido digital es más controlable, las ondas son más seguras y los ruidos más escasos. Pero lo digital nos impide apreciar todo el sonido, incluyendo sus más que notorios defectos.

El sonido analógico, el del tocadiscos, está más expuesto a rayarse pero nos ofrece toda la complejidad de la grabación. Es más rudimentario pero, en cambio, más rico. Es más arriesgado pero, en cambio, más romántico.

Lo mismo ocurre con los sentimientos y las personas; las hay con sentimientos digitales y los hay con sentimientos analógicos.

Para los del sentimiento digital es mejor saber que mañana se parecerá, muy probablemente tanto a hoy como a pasado mañana.

Para los de sentimiento analógico llorar de emoción produce un bienestar incomparable y las sorpresas son sorpresas que no riesgos ni ataques del enemigo.

No acierto a imaginarme ni a los de un lado ni a los de otro – ni a Zapatero, ni a Rajoy ni a Leire ni a Esteban – ni llorando con una canción, con un libro o escuchando las bellas palabras de Pilar del Río a las pocas semanas de morir Saramago, ni tampoco riéndose con nivel de descojono una ocurrencia genial.

Además de bastante malos son poco emocionantes, muy tristes. Les acompaño en el sentimiento, mientras repaso el Debate del Estado de la Nación y no sé si llorar o reír, pero algo y mucho tengo que hacer.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General

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