Verdad

Verdad mayo

No sé si voy a tener que dar marcha atrás en algunos de mis planteamientos.

Me dicen que los políticos mienten porque a los ciudadanos no nos gusta escuchar la verdad. Los griegos se lanzan a la calle porque su primer ministro les dice que están mal y que para salir de esa situación hay que tomar medicinas. Los griegos dicen que saben mal y que no quieren tomárselas.

Me cuenta un taxista en Lima que Vargas Llosa no llegó a ser presidente de Perú porque dijo lo que había que hacer, demasiado duro para aceptarlo. Las encuestas le daban como favorito hasta que empezó a decir la verdad.

Sólo los verdaderos amigos, es decir, uno o ninguno te dirán que tu aliento huele mal, que tienes caspa. Y es probable que no te guste y prefieras quedarte sin amigos antes de agradecerle que te haya entregado la verdad.

He tenido algún jefe que no ha soportado mi opinión, una opinión que pretendía ayudar. Me hago mayor (bueno, no tanto) y estoy aprendiendo cosas muy simples. ¿Debo preocuparme?

Lo siento, sigo pensando que la verdad debe decirse. Educadamente, seductoramente. Para eso inventaron la vaselina que es tan buen invento como la verdad.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General