¿Valor al accionista?

accionista

Rechazo a los que convierten en su mantra empresarial aquello de “debemos hacerlo porque da valor al accionista”. El que normalmente dice eso es un jefe que ha escuchado esta breve alocución y la repite como si fuera un invento suyo. Crear valor para el accionista se ha convertido en su leit motiv y considera que detrás de esas cinco palabras se encuentra la misma esencia de nuestra existencia.

Al accionista no lo conoce nadie y menos este tipejo que no para de repetir que hay que hacer las cosas porque dan valor al accionista. Los accionistas están normalmente detrás de complicados entramados financieros de fondos de inversión de los que sólo se sabe que tienen mucha pasta y que quieren buenos resultados y pocos problemas, como todo hijo de vecino que maneje el excel como principal herramienta de trabajo.

Muchos de los que se refugian en eso de crear valor al accionista, trabajan en grandes empresas, cotizadas en Bolsa donde es corriente aprenderse unas cuantas frases que forman parte de lo que llaman la cultura organizacional y que traducido al castellano es hablar como el jefe porque lo contrario es ir contra él.

Juan Carlos Cubeiro (http://jccubeirojc.blogspot.com/), habla de liberar el talento como la fuente para mejorar la productividad de las empresas y la felicidad de las personas. Conseguir que las personas seamos capaces de dar lo mejor de si mismas parece un objetivo de puro sentido común. Pero los mantras tipo “crear valor al accionista” crean
una barrera insalvable e impiden lograr ese objetivo. Parece que en vez de querer liberar el talento se tratara de estabular al personal.

He tenido la suerte de volver a trabajar como consultor para algunas empresas familiares en las que se conoce bien quien es el accionista porque va todos los días a trabajar y tiene metido en la empresa todo lo que es suyo y lo que le han prestado los bancos. No puedo imaginarme a algún directivo de estas empresas familiares o al propio accionista diciéndole a uno de sus empleados o colaboradores “debemos crear valor para el accionista”. Estas empresas sólo piensan en hacer las cosas bien para sus clientes. Quizás sea porque eso es de verdad crear valor para el accionista.

Análogamente, los que dicen que nos representan supongo que también tienen entre sus objetivos crear valor para el accionista. Lo curioso es que han sufrido una esquizofrenia aguda y confunden la personalidad del accionista (los ciudadanos) con su propia personalidad (el partido). Acaban trabajando sólo para los que ellos consideran que son accionistas – ellos mismos – mientras que los que se supone que teníamos las acciones les observamos atónitos y ciertamente muy jodidos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

Share
Categoría: General