Pirámide invertida

piramide invertida

Muchas empresas dibujan su estructura organizacional con la forma de una pirámide. El presidente es la punta de esa pirámide y los empleados de primera línea -los que están en contacto con el cliente – están en la base. Este dibujo lleva al cliente a la parte más baja, expresa que no es lo más importante para la empresa.

Las empresas con una clara y verdadera orientación al cliente dan la vuelta a la pirámide, convierten al cliente en el rey y hace que sean los empleados de primera línea a los que haya que servir internamente al objeto de conseguir satisfacer al que nos da de comer.

Los jefes pasan, así, de ser las personas a las que hay que hacer caso por el mero hecho de ser jefes a ser a los que hay que exigir lo necesario para que los demás hagan bien su trabajo. El jefe tiene, en este esquema de la pirámide invertida, la principal función de ser un facilitador.

Veamos ahora como se aplica esta tesis en el mundo de la política.

Cuando un político es capaz de manifestar que “nuestro gobierno ha detenido a equis etarras” manifiesta no saber nada de orientación al cliente. Imagino al miembro de los Cuerpos de Seguridad del Estado humillado ante tanta prepotencia y tan poco valor. Los que se la juegan son personas anónimas a los que el político debe servir para que finalmente el cliente – el ciudadano – disfrute, en este caso, de seguridad.

Así es como se debe entender el ejercicio de la política. Servicio, servicio y más servicio y algo de ideología. Hoy tenemos un pésimo servicio y mucha ideología. Lo que deseamos y esperamos es que vengan profesionales de la gestión y el servicio, que nos hagan caso y se comporten con sentido común y honradamente. El debate ideológico, por increíble que parezca, se ha devaluado, ya no tiene casi importancia.

El Partido del Sentido Común tendrá como filosofía la puesta en práctica de organizaciones con su pirámide invertida. Así habrá clientes – ciudadanos – más satisfechos.

Los que están ahora no lo entenderían. No intentes explicárselo, perderás el tiempo.

¡Viva el Parido del Sentido Común!

Share
Categoría: General