La verdad

truth

Incluso el equipo que siente una mayor rivalidad por otro es capaz de reconocer que el adversario ha jugado mejor. Le cuesta más que con otros equipos, pero finalmente reconoce la superioridad, el mejor juego de su rival con quien se ha enfrentado.

Incluso los aficionados más pasionales, que pueden llegar a odiar al adversario, reconocen la habilidad del jugador del equipo contrario y suspiran por contar con él la próxima temporada.

Lo mismo ocurre con muchos empresarios, diseñadores, restauradores. Quizás se estén mordiendo el labio y sus entrañas, pero finalmente reconocen la destreza, la creatividad de su competidor, adversario, en ocasiones enemigo. Este reconocimiento les hace creíbles y su admiración por la obra ajena en competencia con la suya, les estimula para hacer mejor las cosas.

No hacen otra cosa que decir la verdad, aunque les duela, aunque les cueste.

Escucho a dos políticos, uno del PSOE y otro del PP debatir en un programa de la SER. Discuten sobre datos objetivos pero que no están a tu alcance ni al mío. Para la política del PSOE (que está en la oposición) todo es catastrófico, parece que estamos a punto de no poder ir al médico. Todos los madrileños saben que estamos en una situación terrible, viene a decir.

Para el político del PP, estamos mejor que nunca. Se gasta más dinero en educación, sanidad. Según este político esperamos menos que nunca para ir al médico y operarnos. Los niños aprenden mejor en las escuelas madrileñas que en ningún otro sitio de España. Él sabe lo que quieren todos los madrileños y por eso sabe que todo está bien.

Parece como si ninguno de los dos supiera lo importante y trascendental que es el valor de la verdad.

A Los ciudadanos nos gusta la honestidad, la claridad. Nos encantaría un político que reconociera las virtudes de su adversario. Sería tan extraño que creo que causaría sensación.

Así haremos en el Partido del Sentido Común.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General