Subvenciones

Hucha

Escucho que una de las necesidades perentorias para afrontar la crisis es reducir el gasto público. Dicho de otra manera: como estamos en crisis hay que gastar con cuidado y esmero el dinero de todos.

Confieso que este súbito interés por cuidar del dinero que es de todos me parece que tiene un punto de sarcasmo inmoral. Supongo que lo están diciendo es que habitualmente – cuando no hay crisis – no se tiene cuidado y atención en saber donde se gasta el dinero de todos.

Malgastar el dinero de uno mismo y hacerlo de forma absurda es un signo de mala educación, es una falta de respeto a los que te rodean y un síntoma de preocupante egoísmo. Malgastar el dinero de otros es deleznable, vomitivo, propio de delincuentes.

El instrumento culmen para vehiculizar el gasto del dinero de todos es la llamada subvención. Se trata de un eufemismo que deberíamos cambiar por la palabra regalo.
Hay tantas subvenciones que uno no acaba de saber si vive en una economía de libre mercado o en una economía intervenida. Hay tantas subvenciones que estoy por fichar a alguien que me busque cuáles son la que me corresponden a mí.

Si se quiere reducir el gasto hay que poner gente que lo controle. A lo bestia. Como se hace en una familia o en una empresa normal.

En el Partido del Sentido Común no permitiremos que se gaste en regalar. En el Partido del Sentido Común crearemos la figura del Controller (como su propio nombre indica es que el controla el gasto) Y nos dirán a todos cuanto ahorramos por día.

Es muy sencillo, es de Sentido Común.
¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General