Cambiar el mundo.

Leo en el periódico de ayer dos noticias relacionadas con un tipo. Se le relaciona con la compra de “El hombre que marcha”, una escultura de Giacometti por la que se ha pagado una cantidad innombrable, una cifra que a la que llaman record.

Al mismo tipo se le menciona en el mismo periódico (El Mundo) por la compra de “una mansión de estilo toscano en las colina de Hollywood por la que ha pagado la cantidad de 14 millones de euros.

El tipo se llama Roman Abramovich y lo más conocido que ha hecho ha sido comprar un club de fútbol (Chelsea), amasar una enorme fortuna y creo que chingar con algunas mujeres muy conocidas.
Es de origen ruso. Mientras en su país la mayoría de la gente lo pasa mal, Roman y otros han pillado tanto cacho que son respetados y conocidos en todo el mundo por el dinero que tienen.

Hay quienes le envidian. A mí me da asco. Aunque me dan más asco los que han permitido, propiciado, consentido, legitimizado que existan mafiosos. Y esto mafiosos a su vez permiten que existan y sobrevivan ellos (los políticos). Un puto círculo vicioso en el que pierden todos los que están fuera, la gran mayoría.

Y me da tanto asco como el presidente de Goldman Sachs que es capaz de decir que “los banqueros hacen el trabajo de Dios”, mientras se aprieta una pasta innecesaria, excesiva.

Los excesos son, por definición, malos. Y visto lo visto, los excesos son el origen del mal de muchos de los problemas que acucian a nuestro mundo.

El Partido del Sentido Común trabajará para que el exceso sea expulsado de nuestra cultura, de nuestros objetivos.
Los del Partido del Sentido Común queremos participar en cambiar el mundo.
Tenemos las prioridades claras.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

P.D. Recomiendo el vídeo de arriba para subirnos la moral.

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Categoría: General