Repetición (II)

A fuerza de repetir excesivamente los mensajes pueden ocurrir dos cosas. Hoy te hablo de la segunda de ellas.

Ayer sugería que la repetición excesiva de los mensajes produce rechazo. Eso ocurre con los mensajes que son creíbles.

Hoy propongo otra posibilidad: La repetición continua de un mensaje mentiroso, contradictorio puede convertirse en aparentemente verdadero y creíble por su continua repetición.

Esto lo sabe bien el jefe que repite a su subordinado que gracias a él puede sobrevivir, el cura alimentando el temor a Dios o el locutor de radio avisándonos de la bondad o maldad de sus amigos o enemigos.

También lo sabe el que siempre se queja sin que objetivamente debiera quejarse y se repite lo mal que está hasta creérselo y hacérselo creer a los que le rodean.

Lo sabe el que roba y pone tantas veces cara de pena que a uno le cuesta pensar que pueda mentir tantas veces y tan bien.

También lo sabemos cada uno de nosotros cuando nos mentimos reiteradamente sobre nuestro papel en la vida. Sin ese autoengaño nos volveríamos locos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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Categoría: General

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