Círculos

Circulo Vicioso

El otro día mi hija y yo nos enzarzamos en una discusión que tenía pinta de no acabarse. Nos reprochábamos uno al otro y aquello iba de mal en peor. Le dije que nuestra conversación se había convertido en discusión y en pelea dialéctica de altas proporciones porque nos habíamos metido en un círculo vicioso, que es lo mismo que decir que lo que mal empieza y mal sigue, mal acaba. Así pues, le sugerí que rompiéramos ese círculo vicioso y empezáramos de nuevo para crear otro círculo, que esta vez fuera virtuoso.

“Si tú me tratas con cariño es probable que yo te responda con cariño. Si tú tienes paciencia conmigo es más posible que yo sea paciente contigo. Si estoy enfadado y te pones en mi lugar, te lo agradeceré”. Seguimos enfadándonos, pero hemos creado un sistema de detección que nos hace romper los círculos viciosos y transformarlos en virtuosos. Es genial (mi hija y este enfoque).

Mi amigo Ángel me dice que le parece un buen invento y que lo va a utilizar. Pero he descubierto que hay muchos que no quieren oír hablar de círculos virtuosos ni ser condescendientes con los que pudieran errar. Lo esquizofrénico de esto es que los círculos viciosos son necróticos, malos para todos.

Pensar y actuar para crear círculos virtuosos permite que el padre, profesor y alumno trabajen en beneficio conjunto. Que el jefe y el subordinado estén deliberadamente construyendo y aportando lo mejor de sí mismos. O que el cliente y el proveedor establezcan una relación en la que ambos ganen.

Puede ocurrir que en el intento de crear círculos virtuosos nos topemos con interlocutores que no los desean o que sólo entienden sobre frentismos y relaciones de ganadores y perdedores. En ese caso lo mejor es que no haya círculo, hay que romper la relación si es posible y cuanto antes, mejor.

En las Cortes Generales, el sitio donde están nuestros representantes, son expertos en crear poca virtud, quizás sea porque hay mucho vicio.

En el Partido del Sentido Común tendremos como eje vertebrador la creación de círculos virtuosos. Y seremos rápidos en romper los que sean viciosos.

¡Viva el Partido del Sentido Común!

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5 Responses

  1. Iñaki dijo:

    Si todos pensaran como tú, otro sería este bendito mundo. Mis felicitaciones…

    Enviado el enero 26th, 2010 a las 18:32

  2. Leo Farache dijo:

    Muchas gracias, muy amable

    Enviado el enero 26th, 2010 a las 19:01

  3. Paco Serrano dijo:

    Con la sola seguridad de que podríais construir círculos virtuosos en el congreso de los diputados (que, hombre, ¿no fastidia ya lo que tenemos?) me sumaría a este partido… ¿pero sois políticos o no? digo y sin devaneos. Digo, sin volver a la definición de Aristóteles sobre el hombre y su “natura” política.

    Enviado el enero 27th, 2010 a las 22:49

  4. Leo Farache dijo:

    Gracias por tu comentario. Me encantaría dedicarme a la política, pero no soy político. Deberé pensar cómo podemos hacer para llegar nuestros círculos virtuosos al estrado. Un abrazo.

    Enviado el enero 28th, 2010 a las 0:28

  5. Ana María dijo:

    La idea es fantástica. Si tratamos con cariño a los demás, obtenemos la misma respuesta. A mayor nivel de tensión, mayor será las pocas ganas de entendernos o de trabajar. Cuando estás contento, se valora el trabajo y hay un clima relajado, mejores son las ideas que generas.

    Enviado el febrero 16th, 2015 a las 12:43

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