Formas que no dejan ver el fondo.

Mi gran amigo Miguel dice (espero resumirle bien) que es un tanto triste que las formas predominen tanto sobre el fondo. Es decir, que esté tan premiado el diseño, las transiciones y efectos del power point y, en cambio, el contenido del mensaje pase a un segundo plano.

Durante nuestro encuentro, mientras filosofamos, le sugiero que la forma de exponer las ideas permite que los receptores del mensaje se enteren o por el contrario se vayan de vacío. Le digo que estando de acuerdo con su tesis, las herramientas de comunicación – empezando por un buen verbo y una voz cautivadora – permiten que el mensaje se haga más entendible y memorable.

Llego a casa. Creo que no he entendido bien el alcance las palabras de mi amigo Miguel. Lo que él proponía es una reflexión que alcanza otros muchos órdenes de la vida. “La gente se ciega. La gente juzga por las apariencias. Incluso es capaz de imaginar truculencias por evidencias formales, sin ahondar en la verdad de los hechos” dice un personaje de Mercedes Salisachs en su obra “El último laberinto”.

Como ellos creen que sólo juzgamos por las apariencias, sólo les importa aparentar y no quieren ahondar ni trabajar en la verdad ni en los hechos. Ellos deberían saber que sí nos importa la verdad y que podemos llegar a discernir y descubrir que las apariencias engañan.
Ahora que les hemos pillado tratando de llevarnos al huerto con sus barroqueces y alharacas, sugiero que votemos al Partido del Sentido Común.

¡Viva el Partido del Sentido Común! Regístrate, te necesitamos.

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Categoría: General