Profesores

Hoy me he encontrado con un profesor de mi cole, que también ha sido profe de mi hijo mayor. Un gran profesor que está inquieto por el estado de la enseñanza, preocupado por la desmotivación de los profesores.
“Sistemas educativos del XIX, profesores del XX, alumnos del XXI, esto no puede ser” me ha dicho durante nuestra larga e interesante conversación.

Muchos profesores están cansados y han perdido el presumible interés que les condujo a una de las profesiones más bonitas y de las que depende en buena medida la calidad futura de nuestra sociedad.
El 24 de noviembre la página 39 de El País titulaba “La falta de incentivo lastra la labor de los docentes” y en el cuerpo de texto se lee “el 90% de los docentes españoles dicen que no obtendrían ningún reconocimiento económico o profesional si mejoraran la calidad de la enseñanza que ofrecen”. Esto, espero que coincidas conmigo, no tiene sentido común.

He sido profesor asociado de Universidad (Autónoma de Madrid y Carlos III en sus campus de Getafe y Colmenarejo). Nunca he vivido de esto, pero me encantaría poder llegar a que un día la enseñanza fuera mi modus vivendi.

Pero al mismo tiempo, sé que en la Universidad yo no podría convivir con el poco sentido común del sistema. Si quieres prosperar en la Universidad tienes que publicar. Si se trata de publicar en Marketing debes escribir artículos de temas originales, a ser posible en revistas extranjeras. Muchos de esos artículos los leen sobre todo otros profesores. No importa si la calidad de la enseñanza es mejor o peor, si los alumnos están aprendiendo o no, sólo importa que publiques.
Así, los profesores que aspiran a ser profesores titulares (tener una plaza vitalicia) les importa más bien poco cómo mejorar la clase, están fundamentalmente estresados buscando publicar. Para empeorar la cosa, si quieres publicar es conveniente que te lleves bien con un catedrático que se lleve a su vez bien con alguno de los que eligen los artículos que se publican (les llaman árbitros).

Una mierda. No tiene sentido común. Y es muy fácil de arreglar: Profesores orientados a prestar un buen servicio y menos gaitas (o sandeces = gilipolleces). Profesores menos estresados, más artistas, mejores comunicadores.
¡Viva el mi profe del cole!
¡Viva el Partido del Sentido Común! Nosotros lo arreglamos de un plumazo.

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Categoría: General