Frases prohibidas (sin sentido común): “Te lo digo yo.”

¿Te has dado cuenta que hay un montón de frases que dificultan el entendimiento entre las personas? Son frases o expresiones que deberían estar prohibidas, frases sin sentido común.

Iré proponiendo algunas, dime si se te ocurre alguna a ti.

Por ejemplo,  “Te lo digo yo”.

Véase esa conversación en la que dos o más personas no están de acuerdo entre sí. Cada una de ellas argumenta sus puntos de vista de forma reiterada, sin novedad sobre la primera, segunda y tercera argumentación. La principal novedad es la pasión, la forma encendida de decir las cosas. Erre que erre, un bando y otro dice esencialmente lo mismo una y otra vez.

¿El tema? No importa. Puede ser algo tan trascendental como saber si Cristiano es mejor que Messi o algo más ligero relacionado con la educación de los hijos. Unos y otros son expertos en fútbol y psicología. Como los tertulianos de la radio… expertos en lo que les echen.

Y súbitamente aparece el argumento devastador, el que supuestamente va a permitir que la balanza se incline hacia uno de los contendientes: “Cristiano es mejor que Mess, te lo digo yo” o “tal y tal es un ladrón, te lo digo yo”, o “a los niños hay que tratarles dándoles cachetes, te lo digo yo”, “el cambio climático va a acabar con el planeta, te lo digo yo”, “los albano kosovares son muy generosos, te lo digo yo”…

El que ha dicho “te lo digo yo” respira  profundamente, lo ha dicho él o ella y eso es suficiente. Se solaza y regodea solito. Ha dicho lo que todos esperábamos, “lo ha dicho él”. El resto de los que hablaban y utilizaban como podían sus argumentos, se miran unos a otros. La batalla está perdida. Tratan de recomponerse y saber cómo atacar tan brillante estrategia, pero sucumben.

Habrá que cambiar de tema, empezar de nuevo y confiar a que haya mejor suerte.

Otros – entre los que me encuentro – se descojonan y salen huyendo por la puerta.

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Categoría: General