PESIMISMO

Se ha instalado en la mente de muchas personas un pesimismo pertinaz con respecto a su valoración del ser humano.

Algunos de estos pesimistas son tan auténticos como Shopenhauer. Dice Volpi que un pesimista auténtico equivale a un optimista esclarecido.

Otros, en cambio, son pesimistas para justificar sus propias acciones. Su crítica al ser humano les proporciona argumento para comportarse de forma mala y mezquina con sus semejantes. Se trata de “defenderse” exponen. “Si los demás te quitan porque no vas a quitar tú”, dirían con toda tranquilidad.

Shopenhauer rechazaba a Bacon que decía que “toda suspicacia es una forma de ignorancia”, estaba con Chamfort: “el origen de toda sabiduría está en el temor a los hombres” y actuaba en función de la inscripción de Bías:  “La mayor parte de los hombres son malos”.

De Shopenhauer poco había que temer; eligió la soledad, dedicarse al trabajo intelectual y no desear ningún bien material.

Conozco a más de uno que sigue atropellando a los demás “antes de que me atropellen a mi”. En definitiva, su forma de pensar es que reconoce ser un gran hijo de p y se justifica porque los demás también lo somos.

En el Partido del Sentido Común optamos por lo que algunos atribuyen a la ingenuidad: suponemos que todo el mundo es bueno (hasta que no nos demuestren claramente lo contrario). Algunas veces (muy pocas) nos llevamos algún palo. La gran mayoría de las veces acertamos.

Aunque los malos hagan tanto ruido, por favor, recuerda que son pocos.

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Categoría: General